MANTÉNGASE PREPARADO: LA TEMPORADA DE HURACANES NO TERMINA CON EL VERANO

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Fecha de publicación: 
29 julio, 2013
Número de publicación: 
4086-197

TRENTON, N.J. -- La temporada de huracanes comienza oficialmente el 1 de junio de cada año, pero a diferencia de las ferias de los bomberos, las comidas al aire libre y la diversión en la playa, la temporada de huracanes no termina con el verano.

Ahora que comienza a planificar sus compras para el regreso a la escuela, este puede ser un buen momento para revisar su inventario de baterías, agua embotellada y otros artículos de emergencia que pueden ser necesarios si Nueva Jersey llegase a experimentar un huracán en el otoño.

Si bien la frecuencia de las tormentas tiende a alcanzar su punto máximo en agosto y septiembre, la temporada de huracanes en Estados Unidos se extiende hasta el 30 de noviembre, y aunque el riesgo de una tormenta de Acción de Gracias puede parecer remota, sí podría suceder.

El año pasado, a la súper tormenta Sandy le faltaron solo un par de semanas para coincidir con esta fecha.

Sandy tocó tierra en Nueva Jersey como un ciclón tropical el 29 de octubre, inundando las comunidades costeras, derribando árboles, destrozando la infraestructura y demoliendo hogares y empresas en todo el estado. Cuarenta residentes de Nueva Jersey perdieron la vida. Nueve meses más tarde, continúa la recuperación. Se prevé que la tormenta sea la segunda más costosa en la historia de los Estados Unidos después de Katrina, la tormenta del 29 de agosto que devastó a Nueva Orleans y la costa del Golfo en el 2005.

Al igual que Sandy, muchas de las tormentas más destructivas en historia de los Estados Unidos han ocurrido después del Día del Trabajo, causando enormes pérdidas de vidas y daños a propiedades por miles de millones.

El 8 de septiembre de 1900, un huracán de categoría 4 envolvió la isla de Galveston, Texas. Mareas causadas por la tormenta tan altas como 15 pies arrasaron hogares y negocios, matando a unas 8,000 personas.

El 18 de septiembre de 1920, un huracán de categoría 4 con los vientos sostenidos más fuertes registrados hasta ese momento azotó Miami Beach y el centro de Miami. Creyendo que la tormenta había pasado, miles de personas salieron de sus casas durante una pausa de media hora en el ojo de la tormenta y quedaron atrapados sin refugio, a medida que la tormenta retomaba su fuerza. Todos los edificios en el centro de Miami fueron averiados o destruidos, y cientos de personas murieron. La tormenta luego cruzó hacia el Golfo de México, donde destruyó prácticamente todos los muelles, botes y bodegas en la costa de Pensacola.

Al final, se registraron más de 800 personas desaparecidas tras el temporal y, aunque los registros son incompletos, la Cruz Roja registró 373 muertos y 6,381 heridos como consecuencia del huracán.

El 20 y 21 de septiembre de 1938, un veloz huracán golpeó al Atlántico Medio y a Nueva Inglaterra con tal fuerza que miles de personas fueron tomadas por sorpresa. En Long Island, cerca de 20 personas que veían una película en la tarde en un teatro fueron arrastrados hacia el mar y se ahogaron. Uno de ellos era el proyeccionista. En el centro de Providence, Rhode Island, las aguas inundaron rápidamente las calles, sumergiendo automóviles y tranvías mientras sus ocupantes huían a los pisos altos de los edificios de oficinas para no ahogarse. Esta tormenta récord acabó con 600 vidas, causando $308 millones en daños en el medio de la Gran Depresión.

El 14 de octubre de 1954, el huracán Hazel tocó tierra como huracán de categoría 4 cerca de Calabash, Carolina del Norte, inundando la costa con una marejada de 18 pies en plena marea alta lunar. Cuando la tormenta pasó, sólo 5 de los 357 edificios en Long Beach, Carolina del Norte seguían en pie. El centro meteorológico de Raleigh, North Carolina informó que "todo rastro de civilización en la costa inmediata entre la línea del estado y Cape Fear había sido prácticamente aniquilado". Diecinueve personas murieron en Carolina del Norte, y varios cientos más resultaron heridas; 15,000 viviendas fueron destruidas y otras 39,000 sufrieron daños.

El 11 de septiembre de 1960, el huracán Donna azotó la Florida, luego viajó al Este a través de Carolina del Norte, los estados del Atlántico Medio y Nueva Inglaterra, causando $387 millones en daños en los Estados Unidos y $13 millones en otros lugares a lo largo de su trayectoria.

Historias como las anteriores ilustran la importancia de hacer un plan para proteger a su familia y las propiedades de los efectos potencialmente devastadores de un huracán o una tormenta tropical.

Con esto en mente, ¿por qué no tomar un minuto para inventariar sus artículos de emergencia y programar un viaje a la tienda para abastecerse de artículos que usted pudiera necesitar en caso de emergencia?

La página web de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, www.ready.gov/translations/spanish/index.html, tiene una gran cantidad de información sobre cómo planificar, preparar y proteger a su familia por si otro desastre como Sandy llegase a ocurrir en los próximos meses.

La misión de FEMA es apoyar a todos los ciudadanos y a las agencias de primera respuesta para garantizar que, como país, trabajemos juntos para desarrollar, mantener y mejorar nuestra capacidad de prepararnos, protegernos y recuperarnos de los peligros, responder ante ellos y mitigarlos.

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Fecha de la última actualización: 
31 julio, 2013 - 12:56
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