Ataque radiológico

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El uso por parte de los terroristas de un dispositivo de dispersión radiológica (RDD, por sus siglas en inglés) –a menudo llamada “bomba nuclear sucia”– se considera mucho más probable que un dispositivo nuclear. Estas armas radiológicas son una combinación de explosivos convencionales y material radioactivo diseñadas para dispersar cantidades peligrosas y no letales de material radioactivo sobre un área general. Tales armas radiológicas son atractivas para los terroristas debido a que se requieren muy pocos conocimientos técnicos para construirlas y usarlas en comparación con un dispositivo nuclear. Además, estos materiales radiactivos, usados ampliamente en la medicina, la agricultura, la industria y la investigación, están más fácilmente disponibles y son más fáciles de obtener en comparación con el uranio o plutonio clasificado para armas.

El uso terrorista de un dispositivo nuclear probablemente se limitará una sola arma de “maleta” más pequeña. La potencia de tal arma sería en el margen de las bombas utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial. La índole de los efectos sería la misma que un arma enviada por un proyectil intercontinental, pero el área y la severidad de los efectos sería considerablemente más limitada.

No hay manera de saber cuánto tiempo de advertencia habría antes de un ataque terrorista utilizando un arma nuclear o radiológica. Queda la posibilidad de un ataque de sorpresa.

El peligro de un ataque nuclear estratégico y masivo sobre los Estados Unidos que implique muchas armas disminuyó al final de la Guerra Fría. No obstante, algunos terroristas reciben apoyo de naciones que cuentan con programas de armas nucleares.

Si hubiera la amenaza de un ataque por parte de una nación hostil, a la gente que reside cerca de los posibles objetivos se le aconsejaría que se trasladen a un área que no se considere un posible objetivo. La protección contra la precipitación radioactiva requerirá buscar refugio en un área bajo tierra o en el centro de un edificio grande.

En general, los posibles objetivos incluyen:

  • Sitios de proyectiles y bases militares estratégicas.
  • Centros del gobierno, tales como Washington, D.C., y las capitales de los estados.
  • Centros importantes de transporte y comunicación.
  • Centros manufactureros, industriales, tecnológicos y financieros.
  • Refinerías de petróleo, plantas de energía eléctrica y plantas de sustancias químicas.
  • Puertos y aeropuertos principales.

Buscar refugio durante un ataque nuclear es absolutamente necesario. Existen dos tipos de refugios – de detonación y de precipitación.

Los refugios de detonación ofrecen alguna protección contra la presión de la detonación, la radiación inicial, el calor y el fuego, pero incluso un refugio de detonación no puede resistir un golpe directo de una detonación nuclear.

Los refugios de precipitación no necesitan ser construidos específicamente para ese propósito. Pueden ser cualquier espacio protegido, siempre y cuando las paredes y el techo sean lo suficientemente gruesos y densos para absorber la radiación emitida por las partículas de la precipitación. Los tres factores de protección de un refugio de precipitación son protección, distancia y tiempo.

  • Protección. Mientras más fuertes y densos sean los materiales –paredes gruesas, concreto, ladrillos, libros y tierra– que haya entre usted y las partículas de la precipitación, mejor será para usted.
  • Distancia. Mientras más distancia haya entre usted y las partículas de la precipitación, mejor será para usted. Un área bajo tierra, tal como el sótano de una casa o de un edificio de oficinas, ofrece más protección que el primer piso de un edificio. Un piso cerca del centro de un edificio de muchos pisos podría ser mejor, dependiendo de lo que esté cerca de ese nivel en el que un número significativo de partículas de la precipitación podrían acumularse. Los techos planos acumulan más partículas; por lo tanto, el último piso no es una buena elección, así como tampoco lo es un piso adyacente al techo plano de un edificio vecino.
  • Tiempo. La radiación de la precipitación pierde su intensidad bastante rápidamente. Con el tiempo, usted podrá salir del refugio de precipitación. La precipitación radioactiva presenta la mayor amenaza durante las primeras dos semanas. Para entonces, se habrá reducido a un 1% de su nivel de radiación inicial.

Recuerde que cualquier protección, aunque sea temporal, es mejor que ninguna, y mientras más protección, distancia y tiempo pueda aprovechar, mejor será para usted.

Impulso electromagnético

Además de otros efectos, un arma nuclear detonada en o sobre la atmósfera de la tierra puede crear un impulso electromagnético (EMP, por sus siglas en inglés), un campo eléctrico de alta densidad. El EMP actúa como un rayo, pero es mas fuerte, más rápido y más breve. El EMP puede dañar seriamente los dispositivos electrónicos conectados a fuentes de electricidad o antenas. Esto incluye sistemas de comunicación, computadoras, enseres eléctricos y sistemas de arranque de automóviles o aeronaves. El daño puede variar desde una interrupción menor hasta la quema real de componentes. La mayoría de los equipos electrónicos dentro de un área de 1,000 millas de una detonación nuclear a alta elevación podrían verse afectados. Los radios de batería con antenas cortas por lo general no se verían afectados.

Aunque no es probable que el EMP cause daños a la mayoría de la gente, podría causar daños a las personas que tienen marcapasos cardíacos u otros dispositivos electrónicos implantados.

Al regresar a su hogar

Continúe escuchando las noticias por radio sobre lo que debe hacer, adónde ir y los lugares que debe evitar.

Si su casa estaba dentro del margen de la onda de choque de la bomba, o usted reside en un edificio de apartamentos o de muchos pisos que experimentó una explosión, verifique primero si hay alguna señal de derrumbe o daño, tal como:

  • chimeneas rotas, ladrillos caídos, paredes derrumbadas, argamasa desprendida del cielo raso.
  • lámparas, cuadros y espejos caídos.
  • vidrios rotos de las ventanas.
  • estantes de libros, unidades de pared u otros enseres caídos.
  • líneas de gas y eléctricas rotas.

Limpie inmediatamente las medicinas, medicamentos, líquidos inflamables y otros materiales potencialmente peligrosos que se hayan derramado.

Escuche en su radio de batería las instrucciones y la información sobre los servicios de la comunidad.

Escuche por radio y televisión la información sobre asistencia que pueda proporcionársele. Los gobiernos locales, estatales y federales ayudarán a satisfacer las necesidades de emergencia y le ayudarán a recuperarse de los daños y las pérdidas.

El peligro puede agravarse con líneas de agua rotas y cables eléctricos caídos.

Si cerró el gas, el agua y la electricidad en las tomas e interruptores principales antes de ir al refugio:

  • No abra el gas de nuevo. La compañía de gas se lo abrirá o usted recibirá otras instrucciones.
  • Abra el agua de nuevo en la toma principal sólo si sabe que el sistema de agua está funcionando y que el agua no está contaminada.
  • Abra la electricidad de nuevo en el interruptor principal sólo si sabe que el cableado no está dañado en su hogar y el sistema eléctrico de la comunidad está funcionando.

Verifique que las líneas del alcantarillado estén intactas antes de usar las instalaciones sanitarias.

Manténgase alejado de las áreas dañadas.

Manténgase alejado de las áreas marcadas “peligro de radiación” o “HAZMAT” (materiales peligrosos).

Last Updated: 
06/15/2012 - 11:18
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