Luego de la embestida de Sandy, FEMA y el Estado financian un proyecto de mitigación modelo para la Autoridad de Alcantarillado Passaic Valley

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Fecha de publicación: 
22 agosto, 2014
Número de publicación: 
SRFO-NJ-NR-030

Eatontown, NJ -- En octubre de 2012, las oleadas de tormenta provocadas por el huracán Sandy se elevaron desde Newark Bay y cubrieron por completo la planta de tratamiento de aguas residuales de 152 acres de la Comisión de Alcantarillado Passaic Valley (PVSC, por sus siglas en inglés).

Situada a orillas del agua en un área industrial en Newark Bay, la planta de tratamiento de aguas residuales yace justo al otro lado de Jersey City, desde donde es posible visualizar los rascacielos de New York. Construida en 1902, la planta se amplió en 1924 y nuevamente en 1980, cuando se incorporó la capacidad secundaria de tratamiento. Hoy, tiene un presupuesto anual de $150 millones, aproximadamente 600 empleados y brinda servicios a alrededor de dos millones de residentes de New York y New Jersey.

La planta procesa el 25 %de los residuos de New Jersey y el 15 % de los de la ciudad de New York. Más de 1.4 millones de clientes cuentan con sistema de alimentación por gravedad y están conectados a la PVSC a través de tuberías. 48 comunidades utilizan el sistema. La planta también procesa residuos distribuidos mediante camiones. Entre 200 y 300 camiones ingresan a la planta diariamente. Es la quinta planta más grande de tratamiento de aguas residuales del país.

Con el avance amenazante del huracán Sandy sobre el Este de los Estados Unidos, los administradores de emergencias y funcionarios estatales de las instalaciones a lo largo de toda la costa comenzaron a tomar medidas de protección.

“Nos encomendaron la tarea de prepararnos para Sandy”, comentó Chris O’Shea, director de Seguridad y Protección de PVSC. “Pero ni siquiera un año de antelación nos hubiera permitido estar preparados para esto”.

La planta estuvo lista para la llegada de Sandy, como lo estuvo para Irene y para las tormentas anteriores.

Los trabajadores de la planta instalaron cubiertas para proteger los equipos interruptores y demás sistemas esenciales. PVSC se preparó para desactivar algunas funciones y evacuar la planta en caso de que se infiltrara el agua de las inundaciones. Los vehículos motorizados fueron trasladados a un terreno más elevado dentro de la superficie ocupada por la planta.

Sin embargo, el agua de las inundaciones subía rápidamente, lo cual impedía a los trabajadores de implementar las medidas de emergencia, como la desactivación del sistema, que podría haber reducido el daño y los tiempos de recuperación.

Newark Bay está sobre el lado este de la planta y los funcionarios llevaron a cabo una suspensión paulatina de las operaciones en esa área.

 “A medida que el agua comenzaba a invadir las instalaciones, desactivamos 33 centros de control de motores a lo largo de toda la planta”.

El agua de las inundaciones siguió el trayecto de menor resistencia.

“De hecho, nos sorprendió por el oeste y luego nos rodeó”, comentó O’Shea.

“Hubo una oleada de agua de 12 pies que nos rodeó como una bañera. Inundó toda nuestra infraestructura”.

Las carreteras de acceso se inundaron; los tanques de tratamiento de aguas residuales estaban bajo el agua. Los tanques de clarificación, ubicados en un estanque con una altura de 13 pies sobre el nivel del suelo, quedaron cubiertos por la crecida”.

Los túneles subterráneos, que albergan millas de infraestructura esencial, se llenaron de agua salada contaminada.

En el transcurso de la emergencia, el proveedor de electricidad de PVSC, PSE&G, cortó el suministro de electricidad en las instalaciones, que son el principal consumidor de energía de New Jersey.

“También se cortó el suministro eléctrico en todas las estaciones de bombas colectoras”, indicó O’Shea. “PSE&G no restauró el suministro de electricidad hasta el jueves (1 de noviembre del 2012)”.

“No había suministro eléctrico de emergencia como para mantener las bombas colectoras en funcionamiento. No funcionaban los teléfonos, las luces, las computadoras ni Internet. El Departamento de Policía del condado de Essex no podía comunicarse con nosotros por teléfono, de manera que envió a un equipo hasta aquí”.

La planta estaba inoperante. Y continuaría así durante 48 horas.

O’Shea dijo: “De hecho, cerramos nuestras compuertas para evitar que los residuos sin procesar salieran de las instalaciones”.

Pero, frente a la amenaza de que millones de galones de aguas residuales sin tratamiento regresarán a los miles de hogares y edificios comerciales de New York y New Jersey, o de que sean arrojados a la bahía, el Departamento de Protección Ambiental (DEP, por sus siglas en inglés) ordenó a PVSC que abriera las compuertas y permitiera que las aguas residuales no tratadas pasaran hacia la bahía e ingresaran en el Puerto de New York.

En respuesta a la emergencia, el Gobernador de New Jersey, Chris Christie, se comunicó con el Presidente Barack Obama, quien instruyó al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE. UU. (USACE, por sus siglas en inglés), del Distrito de Philadelphia, que retirarn el agua de la planta.

Por decreto presidencial, nos convertimos en el Cuerpo de Ingenieros del Ejército prioridad n.° 1 a nivel mundial”, comentó O’Shea.

Restablecer el funcionamiento de la planta fue fundamental para prevenir lo que Dan Sirkis, Director de Geo Environmental para USACE, denomina “una catástrofe ambiental inminente”

Entre el 29 de octubre y el 3 de noviembre, casi 840 millones de galones de aguas residuales sin tratamiento ingresaron a Newark Bay. Fue el derrame más importante registrado en una instalación de estas características en la región de New York y New Jersey.

El 3 de noviembre, los trabajadores lograron restablecer las capacidades principales de desinfección y tratamiento de aguas residuales.

Pero no todo volvió a la normalidad.

Entre el 3 y el 16 de noviembre, cuando las operaciones de tratamiento secundario de la planta volvieron a funcionar, se habían descargado 3,000 millones de galones de aguas residuales parcialmente procesadas.

Pasaron dos semanas hasta que la instalación pudo restaurar las capacidades de tratamiento primarias y secundarias esenciales para el tratamiento seguro de desechos ambientalmente.

La planta no pudo volver a recuperar su capacidad diaria hasta 45 días después de la tormenta.

Varios meses más pasarían hasta que la planta recuperara su capacidad plena de funcionamiento.

Debido a la importancia que tuvo volver a poner la planta en funcionamiento, fue claro para los funcionarios de PVSC y del gobierno estatal y federal que una catástrofe de estas magnitudes no podía volver a ocurrir jamás.

La mitigación —tomar las medidas correspondientes para proteger la planta de un futuro desastre similar— fue la segunda prioridad más importante.

Después de la tormenta, comenzó la tarea masiva de evaluar el daño, proyectar el costo de las reparaciones y explorar qué recursos de financiación estaban disponibles para reparar, reconstruir y mitigar las instalaciones.

 “Los complejos proyectos de reparación de infraestructuras que se llevan a cabo luego de un desastre requieren de colaboradores comprometidos para administrar todas las etapas del proyecto, desde la evaluación inicial de daños hasta la reparación y la mitigación de las instalaciones y estructuras dañadas”, comentó Mary Goepfert, vocera de la Oficina de Manejo de Emergencias de New Jersey. “Poder apoyar la solicitud de financiación de Asistencia Pública de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) es uno de los pasos más importantes del proceso. La Oficina de Manejo de Emergencias de New Jersey (NJOEM, por sus siglas en inglés) ha brindando asistencia técnica continua a la PVSC en relación con la solicitud de financiación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias del Departamento de Seguridad Nacional de los EE. UU. para la recuperación de instalaciones afectadas por el huracán Sandy. Los expertos técnicos de la NJOEM brindaron ayuda en la formulación del proyecto, solicitud de financiación, revisión de la solicitud de financiación por parte de la FEMA y en un amplio trabajo relacionado con las medidas de mitigación que apuntan a reducir el riesgo de futuras tormentas”.

A partir de marzo de 2013, los funcionarios de la planta y consultores se reunieron semanalmente con los ingenieros y especialistas en mitigación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, con los representantes del estado y con otras agencias federales para diseñar un plan para reparar y mitigar las instalaciones. “El DEP estuvo presente. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército (ACE, por su siglas en inglés) estuvo presente. Y FEMA, se incorporó”, dijo O’Shea, un comandante jubilado de la Policía del estado de NJ. “La transparencia, las preguntas, la capacidad de reunir todos esos recursos... fue una oportunidad para que todas las agencias se reunieran y generaran una solución desde el principio. Puedo decir sin lugar a dudas que esto funcionó bien”.

El plan de mitigación para las instalaciones incluye aproximadamente 50 proyectos elegibles para recibir el reembolso de FEMA y se espera que finalicen en un período de 5 a 7 años”. “Esto claramente ha sido un proyecto complejo y desafiante para todas las personas involucradas”, declaró el Director de FEMA NJ-SRO, John Covell. “Requirió un esfuerzo en equipo por parte de los funcionarios de la comisión y varias agencias estatales y federales para garantizar que el plan de reparación y mitigación se desarrollara de manera ambientalmente segura y económicamente prudente. Creemos que este proyecto representará por muchos años un modelo para las mejores prácticas en mitigación”.

A medida que se concreta la fase de diseño del proyecto, se están tomando, o ya se implementaron, medidas temporarias de mitigación en las instalaciones.

A la fecha, la planta ha invertido aproximadamente $10 millones de sus propios fondos en procedimientos de reparación y mitigación, y calculan una inversión total proyectada de $25 millones.

FEMA ha desarrollado 46 proyectos para la Comisión de Alcantarillado Passaic Valley. Se han asignado 42 de los 46 proyectos, por un total de $72,017,026.81 y un monto asignado de $64,815,324.14.

Los cuatro proyectos restantes se encuentran en revisión/pendientes de ser asignado y representan un total del proyecto de $291,521,375.47 que incluye iniciativas de mitigación principales para evitar una recurrencia en cualquier futuro evento similar.

El período de comentarios de la Evaluación Ambiental (EA, por sus siglas en inglés) para los proyectos finalizó el 17 de julio de 2014 y la asignación de los fondos restantes para los proyectos se anticipará durante los últimos días del verano.

“El proyecto de Passaic Valley —el más importante de su tipo en el estado— trascenderá como un modelo de planificación de mitigación efectiva”, afirmó O’Shea, miembro del Grupo de trabajo de Seguridad del Sector de Aguas de la Oficina de Seguridad Nacional de New Jersey.

Por ser la instalación de tratamiento de aguas residuales más grande del estado, instalaciones similares en New Jersey están prestando mucha atención a las medidas de mitigación que está tomando la PVSC para evitar que otra tormenta ocasione otro desastre en la PVSC. “Efectivamente, nos observan para obtener mejores prácticas”, afirmó O’Shea.

Los trabajadores en este momento están subiendo cables de alta tensión en postes que se elevan a 27 pies por el aire. Los sistemas de seguridad y control de la planta también se están elevando. Se han instalado “muros de contención” (barreras contra las inundaciones) alrededor de los edificios esenciales. Se han construido compuertas de emergencia en la cabecera de la planta y se han tomado muchas otras medidas para proteger la planta hasta que se construya un muro contra inundaciones permanente.

“Si ocurre otra tormenta antes de que se realicen esas reparaciones permanentes, ninguna persona va a aceptar (la excusa) de que estuvimos esperando que el proyecto se iniciara”, comentó O’Shea.

“Nada nos podría haber preparado tanto para una tormenta como lo hizo Sandy”, continuó. “Para lo que el sistema nunca fue construido fue para manejar las 170 millas de destrozos que ocurrieron en el estado. No estábamos preparados para contar con un sistema que pudiera protegernos en un evento como Sandy. Estamos lidiando con un alcance de desastre que es enorme. Después de dos años, el alcance sigue siendo enorme. Una vez fue suficiente, de eso estoy seguro”.

http://www.fema.gov/disaster/4086/updates/sandy-one-year-later

La misión de FEMA es apoyar a los ciudadanos y a las agencias de primera respuesta para garantizar que, como país, trabajemos juntos para desarrollar, mantener y mejorar nuestra capacidad de prepararnos, protegernos y recuperarnos de los peligros, responder ante ellos y mitigarlos.

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Fecha de la última actualización: 
26 agosto, 2014 - 12:21
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