El programa de adquisición de propiedades podría ser la solución para las comunidades que sufren inundaciones repetidamente

Main Content
Fecha de publicación: 
28 mayo, 2014
Número de publicación: 
SRFO-NJ NR-023

LINCROFT, N.J. ­-- Millones de personas disfrutan vivir cerca del agua, pero en realidad pocos quieren vivir en ella.

Cuando una vivienda o un vecindario se inunda repetidas veces, el costo para el propietario, la comunidad y el estado puede aumentar rápidamente.

Las inundaciones pueden afectar la estabilidad de una vivienda o de un vecindario completo, dañar o destruir bienes personales, reducir el valor de una propiedad y ocasionar lesiones o muertes. Los equipos de primera respuesta pueden arriesgar sus propias vidas para ayudar a los residentes a escapar de las aguas en ascenso.

Y si bien el agua con el tiempo retrocede, el daño que causan las inundaciones perdura. El impacto de una oleada de tormenta puede debilitar la estructura de viviendas que anteriormente eran sólidas. Las paredes y pisos empapados pueden propiciar el desarrollo de colonias de moho difíciles de erradicar, lo cual presenta riesgos de salud para los residentes vulnerables, especialmente aquellos con sistemas inmunológicos comprometidos, los niños y los ancianos.

Las inundaciones repetidas pueden provocar que una vivienda quede inhabitable y es muy poco probable que atraiga a compradores.

Por todas estas razones, los gobiernos estatales y el gobierno federal han tomado medidas para intervenir en este ciclo de deterioro al ofrecer programas de compra voluntaria para los propietarios de vecindarios que han sido afectados por inundaciones repetidas.

En 2007, el Departamento de Protección del Medioambiente de New Jersey (NJDEP, por sus siglas en inglés) estableció el programa Blue Acres, un programa permanente para la mitigación del riesgo de inundación.

Financiado mediante una combinación de subvenciones federales, estatales y locales, el programa Blue Acres determinó un protocolo para la compra de viviendas de vendedores voluntarios de comunidades afectadas por inundaciones repetidas.

Una vez adquiridas por el municipio, las viviendas son demolidas y el terreno se designa como espacio abierto.

La adquisición de propiedades es la forma más perdurable de mitigación del riesgo de inundación.

En New Jersey, los fondos federales del programa de Mitigación de Riesgos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) y del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos se combinan con fondos estatales y municipales para financiar el programa de adquisición de propiedades.

En el caso de las comunidades que reúnen los requisitos, FEMA generalmente financia el 75% del costo de adquisición de las propiedades y el estado y los municipios aportan el 25% restante.

En el caso del huracán Sandy, FEMA y el estado de New Jersey acordaron que FEMA se haría cargo del 100% de los costos de adquisición de propiedades según lo permitieran las normas federales.

FEMA no compra las viviendas directamente a sus propietarios. Los gobiernos locales y estatales ponen en marcha los proyectos de compra con financiación de subvenciones de FEMA.

También es posible que se aporten fondos adicionales a través del programa de Subvenciones en Bloque para Desarrollo Comunitario administrado por el HUD.

Para reunir los requisitos para obtener financiación federal para la adquisición de propiedades propensas a inundarse, el estado debe crear un plan de mitigación de inundaciones que luego debe enviar a FEMA para su revisión y aprobación.

En su plan de mitigación, el estado identifica a las comunidades que han sufrido pérdidas a causa de las inundaciones repetidas y, una vez que FEMA aprueba el plan, notifica a estas comunidades que podría haber fondos disponibles para la adquisición de propiedades.

Luego de la notificación acerca de la posible disponibilidad de fondos para la adquisición de propiedades, se celebran asambleas comunitarias para analizar las ventajas y desventajas del programa y para explorar cualquier inconveniente o pregunta que pueda surgir con respecto a las posibles compras.

Los propietarios de viviendas de las comunidades que reúnen los requisitos que estén interesados en que se compren sus propiedades deben presentar una solicitud de compra del programa Blue Acres y seguir los pasos del proceso para conseguir una oferta por su propiedad y así comenzar a salir adelante, dejando atrás el riesgo de inundación.

El programa es absolutamente voluntario; ningún propietario está obligado a vender su propiedad ni a mudarse porque su vivienda esté ubicada en un área que sufre inundaciones repetidamente.

Las viviendas que se determina que reúnen los requisitos para su compra son adquiridas por el municipio a su valor justo de mercado antes de la inundación. El valor justo de mercado se determina a través de una tasación que lleva a cabo un perito certificado con los precios de ventas de viviendas similares realizadas antes de la inundación.

Los propietarios que no están de acuerdo con la tasación pueden apelarla dentro de un plazo de 30 días luego de la presentación de la oferta escrita.

El municipio debe recibir la propiedad sin hipotecas, gravámenes o impuestos impagos. Cualquier deuda relacionada con la propiedad debe pagarse y el monto de esa deuda se debita del monto pagado al propietario antes de que se complete la transferencia.

El estado llevará a cabo un estudio de antecedentes de dominio para cada propiedad con el objetivo de verificar la titularidad e identificar cualquier problema que impida que el propietario otorgue al estado el dominio absoluto y sin gravámenes de la propiedad. Cualquier deuda pendiente relacionada con la propiedad se paga con los ingresos provenientes de la venta y el resto se paga al propietario.

Una vez que una propiedad ha sido adquirida a través del programa Blue Acres, la vivienda es demolida y el terreno se convierte en propiedad pública designada como espacio abierto a través restricciones en la escritura.

Luego del huracán Sandy, el NJDEP anunció planes para utilizar $300 millones de fondos federales de recuperación por desastre para comprar aproximadamente 1,300 viviendas en áreas que sufren inundaciones repetidamente. Entre las propiedades a adquirirse se incluyen 300 viviendas en la cuenca de Passaic River, en Manville y en otras áreas del estado afectadas por las mareas.

Hasta la fecha, FEMA ha asignado $73 millones de los $300 millones previstos para adquisición de propiedades en New Jersey.

Las primeras compras de propiedades después de Sandy en New Jersey tuvieron lugar en Sayreville y South River en el condado de Middlesex, que se inundaron a causa de la tormenta cuando se desbordaron los ríos Raritan River y South River y una oleada de tormenta se levanto en Raritan Bay. La primera demolición tuvo lugar el 13 de marzo del 2014.

Según el acuerdo de financiación entre FEMA y el estado, el programa de Subvenciones para Mitigación de Riesgos de FEMA proporciona el 100% de los fondos para el primer ciclo de compras en South River, Sayreville y Woodbridge.

Aproximadamente 198 propiedades han sido adquiridas y demolidas o están en lista de espera en Woodbridge. En South River, 77 propiedades han sido aprobadas para su adquisición y demolición, lo que deja el total de viviendas adquiridas hasta el momento en 273.

Cuarenta y un propietarios de Old Bridge Township y 9 de Lawrence Township han presentado solicitudes de compra y esperan su aprobación.

En última instancia, el estado pretende comprar 1,300 propiedades afectadas por Sandy para mitigar el riesgo de inundación al establecer un espacio abierto público permanente y alejar del peligro a los propietarios de viviendas ubicadas en zonas propensas a inundaciones.

Para obtener más información sobre el programa Blue Acres de New Jersey visite http://www.state.nj.us/dep/greenacres/blue_flood_ac.html

Si desea ver un video sobre el programa Blue Acres en Sayreville, N.J., visite http://www.fema.gov/media-library/assets/videos/93670

La misión de FEMA es apoyar a los ciudadanos y a las agencias de primera respuesta para garantizar que, como país, trabajemos juntos para desarrollar, mantener y mejorar nuestra capacidad de prepararnos, protegernos y recuperarnos de los peligros, responder ante ellos y mitigarlos.

Siga a FEMA en Internet en www.fema.gov/blog, www.twitter.com/fema, www.facebook.com/fema, y www.youtube.com/fema. Además, siga las actividades del administrador Craig Fugate en www.twitter.com/craigatfema

Los enlaces de medios sociales mencionados se brindan únicamente como referencia. FEMA no avala a ninguna compañía, aplicación o sitio web que no sea gubernamental.

Fecha de la última actualización: 
2 junio, 2014 - 14:28
Región, estado o gobierno tribal: 
Desastre relacionado: 
Back to Top