PELHAM, Ala. -- Se encuentra disponible asistencia de desempleo por desastre para los sobrevivientes de las tormentas del 22 y 23 de enero en los condados de Chilton, Jefferson y Perry. La fecha límite para los condados de Chilton y Jefferson para presentar una solicitud de asistencia de desempleo por desastre es el 5 de marzo. La fecha límite para el condado de Perry es el 12 de marzo.
Toda persona que perdió su empleo como consecuencia directa de las tormentas del 22 y 23 de enero del 2012 puede reunir los requisitos para recibir asistencia de desempleo por desastre a través del Departamento de Relaciones Industriales (DIR, por sus siglas en inglés) de Alabama. Puede haber asistencia disponible para las personas que no pueden llegar a su lugar de trabajo, aquellas que ya no tienen un empleo o aquellas que perdieron un posible trabajo porque se encontraba ubicado en el área afectada. Los sobrevivientes pueden presentar un reclamo a través del sitio web del DIR en www.dir.alabama.gov o por teléfono llamando al 866-234-5328.
Es posible que los sobrevivientes que se convirtieron en los principales proveedores de sus familias debido a que la persona que cumplía este rol murió como consecuencia de la tormenta sean elegibles para recibir asistencia de desempleo por desastre. Las personas que no pueden trabajar debido a una lesión que se produjo durante el desastre también pueden reunir los requisitos para recibir asistencia.
Además, es posible que se presten servicios legales gratuitos o de costo reducido incluidos asesoramiento legal, consejería y representación a las víctimas del desastre de bajos ingresos a través del programa de abogados voluntarios del Colegio de Abogados de Alabama.
El número de contacto del Colegio de Abogados de Alabama, 800-354-6154, estará disponible hasta el 20 mayo del 2012.
La misión de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés)es apoyar a los ciudadanos y a las agencias de primera respuesta para garantizar que como país trabajemos juntos para desarrollar, mantener y mejorar nuestra capacidad de prepararnos, protegernos y recuperarnos de los peligros, responder ante ellos y mitigarlos.

