WALLINGFORD, Conn. -- Los préstamos por desastre de la Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (SBA, por sus siglas en inglés) pueden ayudar a propietarios de viviendas y arrendatarios al igual que a negocios, pero únicamente si los solicitantes completan las solicitudes. De hecho, la mayoría de los préstamos por desastre de la SBA son otorgados a individuos y familias; la tasa de interés para propietarios de viviendas y arrendatarios es de apenas el 2,625 por ciento.
Dichos préstamos sólo pueden ayudar a las personas que los soliciten, y hasta ahora, muy pocas personas en Connecticut han completado las solicitudes de préstamo enviadas por SBA. Desde la declaración federal de desastre, la SBA ha emitido más de 1,200 solicitudes de préstamos, pero sólo 22 han sido completadas y enviadas.
Incluso los solicitantes que no quieren un préstamo de SBA deben completar y devolver las solicitudes de SBA. Si SBA determina que un propietario de vivienda o arrendatario no puede permitirse un préstamo, dichas personas pueden ser consideradas para otros tipos de asistencia provistos por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias.
"No se confunda con la parte ‘formal’ del nombre", señala Michael Parker, Funcionario Federal de Coordinación. "Durante desastres, la SBA ofrece préstamos a bajo interés, a largo plazo, a propietarios de viviendas y arrendatarios al igual que a negocios de todos los tamaños. Necesitamos que las personas nos envíen las solicitudes de préstamos completadas para determinar qué otro tipo de asistencia puede estar disponible para ellos".
Los préstamos por desastre de SBA para personas pueden ser a largo plazo, lo cual ayuda a que los mismos sean asequibles para muchas de estas personas. La SBA puede prestar hasta $200,000 para reparar viviendas dañadas por desastres y hasta $40,000 para el reemplazo de propiedades personales (incluidos los automóviles).
La SBA ofrece un préstamo máximo de $2 millones a un negocio o empresa que haya sufrido pérdidas en su propiedad o equipos ocasionadas por el desastre, o a una pequeña empresa para el capital de trabajo necesario por un agravio económico hasta que se reanuden las operaciones normales.
La misión de FEMA es apoyar a todos los ciudadanos y a las agencias de primera respuesta y garantizar que como país trabajemos juntos para desarrollar, mantener y mejorar nuestra capacidad de preparación, protección, respuesta, recuperación y mitigación ante todos los peligros.

