Añadir nuevo comentario

Main Content

Una manera “Maverick” de mantener la calma

Autor: 

Cuando Jack Zenkel, 10, estuvo hospitalizado hace seis años por una herida a la cabeza, su madre, Michele, permaneció en vela a su lado. Michele estaba preocupada pero determinada en mantenerse optimista. Mientras Jack descansaba en su camilla, una mujer cargando un pequeño y peludo perro de terapia entró a la habitación. El rostro de Jack se iluminó inmediatamente al ver al perro. Jack pasó los próximos minutos acariciándolo y abrazándolo.  “Me sorprendió el efecto que tuvo el perro en mi hijo. El perro hizo una gran diferencia,” expresó Michele.

Al ver como la condición de Jack mejoraba, Michele pensó en Maverick, el perro de la familia. Lo habían adoptado cuando cachorro y siempre había sido manso y paciente. Maverick había recibido entrenamiento en la escuela para perros guía Guiding Eyes for the Blind pero “nunca lo terminó”, dijo Michele. Maverick no pasó uno de los exámenes y “lo dejaron ir de la escuela” nos comentó Michele. “No les gusta decir que un perro ha sido rechazado.”

A pesar de que Maverick no estaba destinado a ser un perro guía, sí fue aceptado por el Good Dog Foundation, una organización sin fines de lucro con sede en la ciudad de Nueva York que se dedica a ayudar a que “perros ayuden a sanar a humanos”.  Los perros de Good Dogs y su equipo de entrenadores visitan con  regularidad  a  niños y adultos en hospitales, centros de cuido, hogares de ancianos, escuelas y bibliotecas.

48 horas tras el paso del huracán Sandy, Michele viajó con  Maverick de su hogar en Westchester County al Centro de Recuperación por Desastres de FEMA (DRC, por sus siglas en inglés) localizado en Long Beach, NY, donde la tormenta arrasó con la comunidad playera. “Tener un perro en el campo no solo ayuda a reducir los niveles de estrés de algunas personas, sino que también sirve como entretenimiento para niños, lo que permite que sus padres tengan tiempo de completar la documentación necesaria,” explica Michele.

Long Beach, N.Y., Dec. 2, 2012 -- Maverick, provides comfort to disaster survivors, Ashley Mejilla and Cassidy Sabel at a FEMA Disaster Recovery Center (DRC) in Long Beach, New York. The Good Dog Foundation provides comfort dogs to assist in stressful situations. FEMA sets up DRC's in affected neighborhoods to help residents with their disaster recovery.

Esto es verdad en particular para las familias que han sido desplazadas y se están  hospedando en los refugios con sus mascotas. Cuando la sobreviviente Anna Park y sus dos hijas llegaron al DRC un día de diciembre, las dos niñas inmediatamente corrieron en dirección al dulce canino. El hogar de la familia, que quedaba a pocas cuadras de la playa, había sido inundado durante la tormenta, con niveles de agua que llegaban a la cintura. Anna, sus dos hijas – Eliana, 7 y Jessica, 5 – y sus tres Chihuahuas lograron escapar entre las torrentes de agua.

Debido a que su apartamento tuvo que ser destrozado, Anna y sus hijas están viviendo con su madre. Por falta de espacio, sin embargo, sus mascotas se han estado hospedando en un refugio de mascotas.

Las niñas pasaron  la hora jugando y acariciando a Maverick mientras su madre aprovechaba de este tiempo para reunirse con los oficiales de recuperación  por desastres. Park estaba recibiendo asistencia de alquiler de FEMA, pero hace poco su trabajo en la biblioteca local fue reducido de tiempo completo a tiempo parcial. Ahora Park está buscando un trabajo a tiempo completo y un lugar donde vivir, y quería recibir más información sobre los tipos de asistencia a los que podría ser elegible.

“No eres como nuestros cachorros” le decía Eliana a Maverick. “Ellos son más salvajes. Mi abuela no los deja entrar a la casa.”

Long Beach, N.Y., Dec. 2, 2012 -- Maverick, provides comfort to disaster survivor, Elliana Park at a FEMA Disaster Recovery Center (DRC) in Long Beach, New York. The Good Dog Foundation provides comfort dogs to assist in stressful situations. FEMA sets up DRC'sin affected neighborhoods to help residents with their disaster recovery.

“Nos gustas casi igual que nuestros cachorros” agregó su hermana Jessica.

Maverick no parecía haberse ofendido por el comentario.

Cuando llegó la hora de irse, lo abrazaron, y se les hizo difícil decir adiós al perro que no pasó la escuela de perros guía, pero aun así  logró crecer para vivir una vida de servicio.

Fecha de la última actualización: 
11/12/2012 - 15:05
Posted on Mar, 11/12/2012 - 15:05
Back to Top