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Lo que estamos observando: 14/12/12

La recuperación del huracán Sandy continúa

Mes y medio tras el paso del huracán Sandy en la costa noreste, los esfuerzos de recuperación  continúan a toda velocidad. Miles de empleados de FEMA y otras agencias federales continúan trabajando en las áreas afectadas para satisfacer las necesidades de los sobrevivientes del desastre y ofrecerles asistencia. A continuación les damos un vistazo de cuan masiva es la operación de recuperación: al día de hoy, se han aprobado más de $1.09 billones en asistencia federal para los individuos y familias afectadas en New York, New Jersey, Connecticut, y Rhode Island.

 Para actualizaciones de cada estado sobre los esfuerzos de recuperación tras el paso de Sandy, visite:

Por último, algunas fotos de esta semana que muestra a FEMA y sus colaboradores en acción:

remoción de escombros

Far Rockaway, N.Y., 12 de diciembre de 2012 – Miembros del Cuerpo Armado de Ingenieros de los Estados Unidos remueven escombros del paseo entablado en las playas de Far Rockaway, Long Island. Con una armada de cargadores delanteros, excavadoras y camiones de descarga, los miembros del Cuerpo Armado trabajan de cuadra en cuadra removiendo escombros y reemplazando arena. Rellenar las playas cae bajo la autoridad del Departamento de Parques y Recreación de New York.

entrevista

Sea Bright, N.J., 12 de diciembre de 2012 – El dueño de Bain Hardware, Frank Bain, a la derecha, es entrevistado por el camarógrafo de FEMA, Steve Zumwalkt, a la izquierda, durante la apertura de su negocio. Bain’s Hardware sufrió daños durante las inundaciones que afectaron al área como consecuencia del huracán Sandy. La ferretería fue uno de los primeros negocios en re-abrir en Sea Bright, N.J.

entervista en uno de los centros de recuperación por desastre

Ciudad de New York, N.Y., 11 de diciembre de 2012 – Residentes del municipio de Brooklyn en la ciudad de New York solicitan asistencia en el Centro de Recuperación por Desastres de FEMA, localizado en Red Hook.

Ideas para regalar estas fiestas

El obsequiar es una tradición que aumenta en popularidad para esta época según las personas celebran las fiestas. Durante estas semanas hemos compartido por Facebook y Twitter ideas de regalos para sus seres queridos que les harán sonreír y serán útiles antes, durante, y después de emergencias.

Regalos como:

  • Un equipo de suministro de emergencias portátil que incluya limpiaparabrisas, cables de arranque, sombrero y mitones, manta, comida ligera y luces de emergencia.
  • Un cargador solar o manual de celulares.
  • Inscripción a una clase de CPR o primeros auxilios. ¡Pueden tomar la clase de manera individual, con su pareja, o con toda la familia!
  • Juegos tamaño viajero para incluir en su equipo de suministro de emergencias; así sus niños tendrán cómo entretenerse durante apagones o desalojos.
  • Un radio del tiempo de la NOAA para asegurarse que su familia y amigos siempre estén al tanto de las condiciones climatológicas severas en su área.
  • Un saco de dormir o una manta cálida. Estos serán muy útiles si sus amigos o familia pierden electricidad durante los meses de invierno.

Visiten Listo.gov para más ideas de qué regalar estas fiestas.

Próximos adiestramientos

Por último, quiero compartir las fechas de las próximas clases de entrenamiento que se ofrecerán por medio del Instituto para el Manejo de Emergencias de FEMA.  Algunos cursos están diseñados para el público en general, mientras otros están dirigidos para profesionales que se especializan en áreas específicas, como el manejo de emergencias, asistencia médica, o educación. A continuación una lista de algunos de los cursos que se ofrecerán:

Si está interesado en aprender qué otros cursos están disponibles por internet, visite nuestra lista de cursos de estudio independiente.

¡Que pasen un buen fin de semana, y manténganse seguros!

  • Para profesionales en el manejo de emergencias – Los medios Sociales en el Manejo de Emergencias
  • Para aquellos interesados – Guía del Ciudadano a la Asistencia por Desastres

Una manera “Maverick” de mantener la calma

Autor: 

Cuando Jack Zenkel, 10, estuvo hospitalizado hace seis años por una herida a la cabeza, su madre, Michele, permaneció en vela a su lado. Michele estaba preocupada pero determinada en mantenerse optimista. Mientras Jack descansaba en su camilla, una mujer cargando un pequeño y peludo perro de terapia entró a la habitación. El rostro de Jack se iluminó inmediatamente al ver al perro. Jack pasó los próximos minutos acariciándolo y abrazándolo.  “Me sorprendió el efecto que tuvo el perro en mi hijo. El perro hizo una gran diferencia,” expresó Michele.

Al ver como la condición de Jack mejoraba, Michele pensó en Maverick, el perro de la familia. Lo habían adoptado cuando cachorro y siempre había sido manso y paciente. Maverick había recibido entrenamiento en la escuela para perros guía Guiding Eyes for the Blind pero “nunca lo terminó”, dijo Michele. Maverick no pasó uno de los exámenes y “lo dejaron ir de la escuela” nos comentó Michele. “No les gusta decir que un perro ha sido rechazado.”

A pesar de que Maverick no estaba destinado a ser un perro guía, sí fue aceptado por el Good Dog Foundation, una organización sin fines de lucro con sede en la ciudad de Nueva York que se dedica a ayudar a que “perros ayuden a sanar a humanos”.  Los perros de Good Dogs y su equipo de entrenadores visitan con  regularidad  a  niños y adultos en hospitales, centros de cuido, hogares de ancianos, escuelas y bibliotecas.

48 horas tras el paso del huracán Sandy, Michele viajó con  Maverick de su hogar en Westchester County al Centro de Recuperación por Desastres de FEMA (DRC, por sus siglas en inglés) localizado en Long Beach, NY, donde la tormenta arrasó con la comunidad playera. “Tener un perro en el campo no solo ayuda a reducir los niveles de estrés de algunas personas, sino que también sirve como entretenimiento para niños, lo que permite que sus padres tengan tiempo de completar la documentación necesaria,” explica Michele.

Long Beach, N.Y., Dec. 2, 2012 -- Maverick, provides comfort to disaster survivors, Ashley Mejilla and Cassidy Sabel at a FEMA Disaster Recovery Center (DRC) in Long Beach, New York. The Good Dog Foundation provides comfort dogs to assist in stressful situations. FEMA sets up DRC's in affected neighborhoods to help residents with their disaster recovery.

Esto es verdad en particular para las familias que han sido desplazadas y se están  hospedando en los refugios con sus mascotas. Cuando la sobreviviente Anna Park y sus dos hijas llegaron al DRC un día de diciembre, las dos niñas inmediatamente corrieron en dirección al dulce canino. El hogar de la familia, que quedaba a pocas cuadras de la playa, había sido inundado durante la tormenta, con niveles de agua que llegaban a la cintura. Anna, sus dos hijas – Eliana, 7 y Jessica, 5 – y sus tres Chihuahuas lograron escapar entre las torrentes de agua.

Debido a que su apartamento tuvo que ser destrozado, Anna y sus hijas están viviendo con su madre. Por falta de espacio, sin embargo, sus mascotas se han estado hospedando en un refugio de mascotas.

Las niñas pasaron  la hora jugando y acariciando a Maverick mientras su madre aprovechaba de este tiempo para reunirse con los oficiales de recuperación  por desastres. Park estaba recibiendo asistencia de alquiler de FEMA, pero hace poco su trabajo en la biblioteca local fue reducido de tiempo completo a tiempo parcial. Ahora Park está buscando un trabajo a tiempo completo y un lugar donde vivir, y quería recibir más información sobre los tipos de asistencia a los que podría ser elegible.

“No eres como nuestros cachorros” le decía Eliana a Maverick. “Ellos son más salvajes. Mi abuela no los deja entrar a la casa.”

Long Beach, N.Y., Dec. 2, 2012 -- Maverick, provides comfort to disaster survivor, Elliana Park at a FEMA Disaster Recovery Center (DRC) in Long Beach, New York. The Good Dog Foundation provides comfort dogs to assist in stressful situations. FEMA sets up DRC'sin affected neighborhoods to help residents with their disaster recovery.

“Nos gustas casi igual que nuestros cachorros” agregó su hermana Jessica.

Maverick no parecía haberse ofendido por el comentario.

Cuando llegó la hora de irse, lo abrazaron, y se les hizo difícil decir adiós al perro que no pasó la escuela de perros guía, pero aun así  logró crecer para vivir una vida de servicio.

Seguridad en su hogar durante esta temporada de fiestas

Todos los años, el Día de Acción de Gracias marca el comienzo de la temporada de  fiestas en mi hogar. Tan pronto terminamos la cena y nos sentemos a ver el juego de futbol americano, comenzamos a preparar nuestra lista de cosas que hacer estas fiestas. Gracias a nuestros dos nietos, la decoración de nuestro hogar se ha vuelto una tradición especial.

 Ya sea colgando las luces navideñas, las decoraciones del árbol, encendiendo la menorá, o poniendo en exhibición los siete símbolos de Kwanzaa, muchos ciudadanos a través de todos los Estados Unidos valoran mucho esta época del año. Desafortunadamente, muchas de estas tradiciones también pueden aumentar el riesgo de incendio en nuestros hogares. Cada año, aproximadamente 240 incendios en el hogar son ocasionados por árboles de navidad, y otros 150 por decoraciones y luces navideñas. En mi hogar tomamos varias precauciones para reducir el riesgo de incendio.

En primer lugar, nos aseguramos que nuestro árbol de navidad (vivo) sea fresco. Cuando un árbol es fresco, sus agujas se moverán cuando se tocan sus ramas. Si las agujas se caen, es probable que el árbol ya esté seco. El tocón del árbol debería estar pegajoso con savia. También nos aseguramos que las otras plantas en nuestro hogar estén frescas.

Asegúrese de regar regularmente su árbol. Verifique los niveles de agua a diario y manténgalo alejado de fuentes de calor – como chimeneas o conductos de ventilación – para evitar que se seque.

Según desenrolla las luces, asegúrese que no haya agujeros o desgastes en el alambrado. Todos los años, mi familia y yo nos encargamos de botar las luces que estén dañadas según las desenrollamos del árbol. Si estamos en duda, optamos por botarlas. También tenemos cuidado de no juntar más de tres alambres de luces según lo recomiendan los estudios de organizaciones nacionales, y conectamos las mismas directo al enchufe o protector de corriente.

Sé que con el pasar de los años estas decoraciones obtienen un valor sentimental y sirven como memorias de momentos especiales – pero es importante que recuerde que podrían ser muy peligrosas e inflamables. La regla en mi casa es que solo utilizamos decoraciones que sean ininflamables o resistentes al fuego. Y no importa cuán bien luzca el árbol en un lugar especifico, nunca obstruimos las salidas o muebles con los arboles – ¡lo que a través de los años ha provocado discusiones muy interesantes sobre decoración en mi hogar!

Las velas pueden ser muy hermosas y darle un aire cómodo y acogedor a los hogares. Por otro lado, también pueden ser muy peligrosas. Considere utilizar como decoración velas sin mecha de pilas. Si tiene que utilizar velas con llamas, asegúrese que estén en candelabros estables y en áreas donde no puedan ser derribadas con facilidad. Nunca deje una vela encendida desatendida. Las velas sin mecha que han salido al mercado este año son muy realistas. Algunas operan con control remoto – ¡lo que es muy conveniente y seguro!

Como ejemplo, la siguiente imagen muestra algunas velas de pilas:

Photo of battery powered candle.

Tomar medidas de precaución para prevenir incendios no tiene que ser un dolor de cabeza durante estas fiestas. Simplemente siga las sugerencias de seguridad mientras decora su hogar y así le dará el mejor regalo a su familia este año – ¡seguridad!

Para más información sobre cómo hacer estas fiestas seguras, visite el sitio web de la Administración de Incendios de Estados Unidos. De parte de todos nosotros en la Administración de Incendios de Estados Unidos, les deseo unas seguras y felices fiestas.

El entrenamiento en respuesta ante emergencias desde la perspectiva de un administrador de condado

Soy la Administradora de Condado para un condado de aproximadamente el tamaño del estado de Rhode Island. Con más de 4,000 millas cuadradas, el condado de Lane se extiende del Océano Pacifico a las montanas, e incluye dunas, pantanos, océanos, ríos, lagos, centros de esquí, una gran universidad, y una de las principales carreteras interestatales. La pregunta aquí en relación a un desastre de gran magnitud, ya sea ocasionado por el hombre o un desastre natural, no es si ocurrirá, sino cuándo ocurrirá.

Anniston, Alabama, 25 de octubre de 2012 – Liane Richardson se graduó hace poco del Entrenamiento de Respuesta Técnica en Situaciones de Emergencias  para Incidentes Químicos, Biológicos, Radiológicos, Nucleares, y Explosivos (TERT, por sus siglas en inglés) del Centro de Preparación Domestica (CDP, por sus siglas en inglés) de FEMA, localizado en Anniston, Alabama. El curso de TERT es un curso clave y multidisciplinario en el CDP. TERT sirve como un curso preparatorio base para todo el personal de primera respuesta, incluyendo funcionarios de gobierno.

Anniston, Alabama, 25 de octubre de 2012 – Liane Richardson se graduó hace poco del Entrenamiento de Respuesta Técnica en Situaciones de Emergencias  para Incidentes Químicos, Biológicos, Radiológicos, Nucleares, y Explosivos (TERT, por sus siglas en inglés) del Centro de Preparación Domestica (CDP, por sus siglas en inglés) de FEMA, localizado en Anniston, Alabama. El curso de TERT es un curso clave y multidisciplinario en el CDP. TERT sirve como un curso preparatorio base para todo el personal de primera respuesta, incluyendo funcionarios de gobierno.

Hace poco tuve la oportunidad de asistir a un entrenamiento de residentes en el CDP de Anniston, Alabama. Como una nueva administradora, quiero familiarizarme con todos los aspectos de los servicios que ofrecemos. La gran mayoría de estos servicios involucran respuesta ante emergencias. Cuando aprendí sobre las oportunidades de entrenamiento en el CDP, acepte con entusiasmo la oportunidad de poder asistir.

Como Administradora de Condado estoy a cargo de garantizar el funcionamiento completo del condado. Sin embargo, también estoy muy interesada en el manejo de emergencias. Una de mis responsabilidades es asegurarme que el condado pueda continuar sus operaciones durante situaciones de emergencias, a la vez que se responde a las mismas de manera apropiada. El entrenamiento que recibí en el CDP, sin duda, ha hecho una gran diferencia en mi toma de decisiones; ya sea en la oficina, o en situaciones relacionadas al manejo de emergencias.

Hace poco asistí al Entrenamiento de Respuesta Técnica en Situaciones de Emergencias (TERT, por sus siglas en inglés). En este entrenamiento aprendí qué acciones a tomar en caso de que ocurriese un incidente químico, biológico, radiológico, nuclear o explosivo (CBRNE, por sus siglas en inglés). Gracias al entrenamiento tengo un mejor entendimiento de qué estaríamos enfrentando, qué entrenamientos y recursos son necesarios, y qué puedo hacer para garantizar que mi equipo pueda responder de manera apropiada a todo tipo de situación. Aprecio mucho que FEMA ofrece a la jurisdicción la oportunidad de recibir el entrenamiento del CDP libre de costos. El entrenamiento es completamente libre de costos para empleados locales, estatales y tribales. Este tipo de financiamiento es muy apreciado y una gran ventaja para el condado de Lane.

Recomiendo de todo corazón que empleados gubernamentales electos, designados, y de alto rango participen del entrenamiento para estar al tanto de qué consiste el trabajo del personal de primera respuesta, y también demostrarles a estos los beneficios del entrenamiento del CDP. Me siento mucho mejor preparada, y creo que todo debe de empezar de la cima. Si los encargados de alto rango le dan prioridad a ciertas áreas, el resto de la organización también lo hará. El manejo, planificación, y preparación de emergencias es muy importante. Mientras más preparado esté el condado de Lane para todo tipo de incidentes, mejor estaremos. Gracias al entrenamiento del CDP me encuentro mejor preparada, y exhorto a todos los líderes del gobierno a asistir al fabuloso entrenamiento que se ofrece en el Centro de Preparación Domestica. ¡Doy gracias al CDP y a FEMA!

Anniston, Alabama, 25 de octubre de 2012 –Liane Richardson (frente izquierda), la Administradora de Condado del condado de Lane en Oregon, participa de un simulacro de descontaminación de un sobreviviente de desastre en el Centro de Preparación Domestica (CDP, por sus siglas en inglés) de FEMA, localizado en Anniston, Alabama. Richardson participó del curso de Respuesta Técnica en Situaciones de Emergencias  para Incidentes Químicos, Biológicos, Radiológicos, Nucleares, y Explosivos (TERT, por sus siglas en inglés).

Anniston, Alabama, 25 de octubre de 2012 –Liane Richardson (frente izquierda), la Administradora de Condado del condado de Lane en Oregon, participa de un simulacro de descontaminación de un sobreviviente de desastre en el Centro de Preparación Domestica (CDP, por sus siglas en inglés) de FEMA, localizado en Anniston, Alabama. Richardson participó del curso de Respuesta Técnica en Situaciones de Emergencias  para Incidentes Químicos, Biológicos, Radiológicos, Nucleares, y Explosivos (TERT, por sus siglas en inglés).

Un sobreviviente de Rockaway enfrenta su “nuevo normal”

Autor: 

Escrito por: Hanna Vick, Asistente de Asuntos Externos, Centro de Información Conjunta, Huracán Sandy en New York

Un mes tras el paso del huracán Sandy, Mike Byrne, mi jefe y Oficial Federal de Coordinación en New York, reflexionó sobre el trabajo que se ha realizado y el que aún falta por hacer. En su blog, hicimos una promesa que continuaríamos compartiendo historias y actualizaciones, así que quiero compartir la historia de Rita M., una sobreviviente de Rockaway, Queens:

El año pasado, muchos de los residentes de Rockaway desalojaron sus viviendas en anticipación del huracán Irene. Al final nada ocurrió, y por esta razón decidimos permanecer en nuestros hogares  en espera de Sandy.

Nunca más. Hemos aprendido que cada tormenta es diferente – con sus propias consecuencias.

Como a las 6 de la tarde, antes de la llegada de la tormenta, camine a la playa con mis tres niños y vi cuan fuerte era el oleaje – el agua cubría las aceras y carreteras, y ni siquiera habíamos alcanzado la marea alta. Nos cruzamos con un hombre que ha vivido en el área por más de 50 años, y nos comentó que en todos esos años nunca había visto algo como esto.

En toda la noche, creo que solo pude dormir un total de 20 minutos. Perdimos la electricidad como a las 7:30. Cuando los niveles de agua llegaron como a los tres pies parece que la misma entró al sistema electrónico de los vehículos porque comenzaron a sonar las alarmas, y las ventanas y baúles se abrían solos. El cielo se iluminó de rosado por incendios en el área. Después me entere que los hogares se estaban quemando a solo pocas cuadras de mi casa. Un vecino se paró fuera de su hogar haciendo señas con una linterna y ofreciendo su hogar a aquellos que escapaban de los hogares incendiados.  Una vez dentro de su hogar el vecino cayó en cuenta que no conocía a ninguna de estas personas. También se veían personas viajando en  kayaks y tablas de boogie por la carretera.

A la mañana siguiente teníamos más de cinco pies de agua dentro de nuestro hogar. El sótano, que sirve como la habitación de mi hijo, estaba completamente inundado. Todos sus libros, ropa, muebles, y nuestro calentador de agua y calefacción fueron destrozados, y se encontraban cubiertos de mugre y aguas residuales. Cuando abrí la puerta de entrada me encontré con escombros y arena por todos lados.

Trate de excavar una salida. Tenía que hacer algo; mi esposo sufre de fibrosis pulmonar y no puede esforzarse. Fácilmente pude haber dicho “No voy a lidiar con esto” pero decidí seguir escavando.  Cuando mis hijos me vieron excavando, se unieron a ayudar.

En realidad no sabíamos qué más hacer. Hay mucha información sobre cómo prepararse para una tormenta, pero no tanta sobre qué hacer después de la tormenta.* Dos días después cuando se nos empezó a acabar la comida también nos llegó información sobre qué iglesias y tempos estaban abiertos donde podríamos ir a comer. Nos comunicamos con FEMA y nuestro agente de seguros.

No fuimos los únicos afectados en nuestra familia – tres de mis hermanos fueron desplazados. Si solo uno de nosotros hubiese sido afectado, hubiésemos podido ayudar, pero todos estamos pasando por lo mismo. Mi esposo, mis cuatro hijos y yo nos fuimos a quedar en el garaje de mi hermana en Brooklyn, donde todos compartimos una habitación con un colchón inflable

Con la excepción de una familia (quienes tenían planes de mudarse), todos los residentes de Rockaway tenemos planeado regresar a nuestras viviendas. Nuestros seguros solo cubren daños por el viento y no inundaciones. Recibimos de FEMA cerca de $2,000 para arreglos de vivienda temporera y $7,700 para reemplazar el calentador de agua, sistema de calefacción y otros bienes que fueron dañados por el desastre. Recibimos el dinero de FEMA el mismo día que recibimos la denegación de nuestra compañía de seguro. Ahora tenemos que enviarle a FEMA nuestra información de seguro para ver si somos elegibles para algún otro tipo de asistencia.** Todavía tenemos mucho que limpiar y reemplazar – incluyendo nuestros vehículos.

Se siente como si estuviésemos todos los días yendo a Lowe’s y Home Depot. Mi esposo y yo estamos tratando de encontrar maneras de reconstruir que nos protejan de futuros desastres.

Mis hijos me preguntan que cuándo todo volverá a la normalidad. Yo les digo que no estoy segura si las cosas volverán a ser como eran. Definitivamente nuestra perspectiva ha cambiado y tomaremos con mayor seriedad las advertencias de tormentas en el futuro. También tomaremos las debidas precauciones, como no guardar tantos artículos de importancia en el sótano. No seremos capaces de conducir a nuestros hijos en un vehículo por un tiempo.  Creo que pasará un largo tiempo antes de que las cosas vuelvan a la normalidad. Tendremos que aceptar nuestro nuevo normal.

 tienen un apellido diferente en la leyenda al pie de la foto. Rita mantiene su apellido de soltera.

Foto de la familia: nota: tienen un apellido diferente en la leyenda al pie de la foto. Rita mantiene su apellido de soltera.

* Como referencia, visite listo.gov para información sobre cómo recuperarse de un desastre, cómo elaborar un plan familiar de emergencias y cómo preparar un equipo de suministros de emergencias.

**FEMA recomienda a todos los sobrevivientes, estén o no estén asegurados, a inscribirse con FEMA para recibir asistencia lo más pronto posible. Aunque FEMA no puede duplicar beneficios, aquellos afectados podrían ser elegibles para recibir algún tipo de asistencia mientras esperan la compensación de la compañía de seguro.

Aprendiendo sobre medidas de seguridad para prevenir incendios durante estas fiestas

El clima sigue enfriando – lo que no solo significa que hay que sacar los abrigos, sombreros y guantes – sino que también las fiestas se acercan y hay más alegría en el ambiente. No importa como tenga planeado pasar esta temporada, es probable que pase tiempo decorando el interior de su hogar, su patio, o hasta su propia habitación.

Colgar luces, velas, y  otras decoraciones puede ser muy divertido.  Hemos pasado estos últimos días aprendiendo cómo colgar las decoraciones tomando las debidas precauciones. Muchos hogares suelen ser destrozados por incendios durante esta época y la principal causa de estos incendios suelen ser las decoraciones que han sido colgadas sin tomar en consideración las debidas medidas de seguridad. Por esta razón, queremos compartir con ustedes lo que hemos aprendido sobre como decorar de manera segura durante estas fiestas:

  1. Las velas encendidas son muy peligrosas y nunca deberían dejarse descuidadas. Si usted no puede supervisar las velas, opte por luces decorativas en su lugar. Las luces decorativas vienen en diferentes colores y figuras, y brindan alegría a su hogar.

    stella next to christmas lights

O puede utilizar velas eléctricas en vez – las mismas son muy realistas y hasta vienen perfumadas.

flameless candles

Si disfruta de las velas aromáticas típicas de esta época, hemos aprendido que hay otras maneras de disfrutar de estos aromas sin tener una vela encendida. Una de estas maneras es utilizando un calentador de velas:

stanley next to candle warmer

  1. Mientras más luces tenga, más lugares necesitará para conectar las mismas. Use un protector de corriente para no sobrecargar los enchufes.

stanley next to surge protector

  1. Decore con materiales que no sean fácilmente inflamables. Busque decoraciones que sean denominadas “ininflamables” o “resistentes al fuego”. Nosotros colgamos una corona que es ininflamable.

stanley with wreath

  1. Si su familia celebra la navidad con un árbol de navidad verdadero (vivo), asegúrese de regarlo con agua y mantenerlo lejos de fuentes de calor, como chimeneas o conductos de calefacción. De esta manera el árbol no se seca, lo que podría ocasionar que se encienda.
  2. No obstruya salidas cuando coloque sus decoraciones. Si ocurre un incendio, las personas necesitarán ser capaces de encontrar una salida sin dificultad.

Para más información sobre medidas de seguridad para prevenir incendios, visite el sitio web de la Administración de Incendios de Estados Unidos. Ahí encontrará mucha información sobre las varias maneras de cómo proteger su hogar contra incendios durante los meses fríos de invierno.

¡Les deseamos a usted y su familia unas seguras y felices fiestas!

stanley and stella with decorations

De una cama acogedora a un buque, el relato de un miembro del equipo de la Fuerza de Capacidad y Movilización

Debido a la magnitud  de personas que fueron afectadas por el huracán Sandy, el Departamento de Seguridad Nacional movilizó por primera vez, el día 1 de noviembre, a la Fuerza de Capacidad y Movilización. Establecida por la Ley de Reforma para el Manejo de Emergencias Post Katrina, la Fuerza de Capacidad y Movilización está compuesta de empleados provenientes de todas las agencias que componen al Departamento de Seguridad Nacional – incluyendo la Administración de Seguridad en el Transporte, la Guardia Costera, y el Servicio Secreto – quienes están dispuestos a tomar tiempo de sus trabajos habituales para ayudar a los sobrevivientes. Estas personas se encuentran trabajando arduamente junto a los equipos de relaciones comunitarias en las áreas afectadas, incluyendo los centros de recuperación por desastres, donde responden a las preguntas de los sobrevivientes sobre la asistencia por desastre disponible.

Ahora mismo en Nueva York, algunos 800 miembros de la Fuerza de Capacidad y Movilización se están hospedando en tres buques que están operando como hoteles flotantes para los trabajadores de los esfuerzos de recuperación. Se trajeron estos buques de la Administración Marítima de los Estados Unidos debido a la escasez de habitaciones de hoteles en la ciudad – y  los mismos no son exactamente cruceros de lujo.

Staten Island, N.Y., 7 de noviembre de 2012 – El Oficial de Coordinación Federal (FCO, por sus siglas en inglés) Mike Byrne se reúne con voluntarios del Departamento de Seguridad Nacional que se alojan en el TS Kennedy, un buque de entrenamiento de la academia marítima.

Staten Island, N.Y., 7 de noviembre de 2012 – El Oficial de Coordinación Federal (FCO, por sus siglas en inglés) Mike Byrne se reúne con voluntarios del Departamento de Seguridad Nacional que se alojan en el TS Kennedy, un buque de entrenamiento de la academia marítima.

El 7 de noviembre, acompañado del Administrador Adjunto Serino, visité a los miembros de la Fuerza de Capacidad y Movilización para extenderles mi más sincero agradecimiento por su arduo trabajo, servicio y dedicación ya que sé que no puede ser fácil pasar tanto tiempo lejos de sus hogares y seres queridos.

El siguiente es un relato de Melinda K. McDonough, quien es miembro de la Fuerza de Capacidad y Movilización hospedándose en el T.S. Kennedy, anclado en el muelle de Staten Island. Ella es una de alrededor de 1,000 miembros del equipo de relaciones comunitarias de FEMA que están evaluando las áreas afectadas.

Staten Island, N.Y., 5 de diciembre de 2012 – Melinda McDonough en frente del TS Kennedy.

Staten Island, N.Y., 5 de diciembre de 2012 – Melinda McDonough en frente del TS Kennedy.

Es un placer estar en el T.S. Kennedy. Solo somos yo y más de 600 de mis nuevos mejores amigos.

En mi vida normal trabajo en Washington, DC como Jefa Adjunta de Diversidad con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos – donde tengo una oficina grande y cómoda con excelente vista.  En el buque, la privacidad es muy limitada y solo consiste de una cortina que divide nuestras literas de tres pisos (no le crean al que diga que las mujeres no roncan igual que los hombres). En nuestro camarote compartimos seis inodoros y cuatro urinales, que, por supuesto, estos últimos no nos sirven de nada (excepto en situaciones de apuro). Si eres más recatada, puedes levantarte a las 3 a.m. para bañarte y vestirte con más privacidad.

En el buque entran mucho las corrientes de aire, es fácil perderse, y es extremadamente ruidoso. Los sonidos resuenan en el acero (en especial en el área del comedor).

A pesar de esto no me quejo. Me alegra poder ayudar a las personas afectadas por el huracán Sandy. Teniendo en cuenta la escasez de habitaciones de hoteles en Nueva York, la idea de quedarnos en un buque es brillante.

Soy la líder de un equipo compuesto de ocho personas, quienes vienen de diferentes partes del país y representan una gran variedad de formaciones. Tenemos el privilegio de trabajar junto a un héroe de guerra, el Sargento de Primera Clase Robert Staats, miembro del Equipo de Francotiradores del Ejército de los Estados Unidos. Staats fue galardonado con el Corazón Purpura y la medalla de servicio Meritorio por su valiente esfuerzo en Iraq. Aquí en N.Y. hemos venido a depender de su conciencia situacional para mantenernos a salvo. Él toma gran orgullo en garantizar que tengamos las provisiones y artículos necesarios para realizar nuestro trabajo.

 Robert Staats, Allen Avery, Mishana Egan, Melinda McDonough, Don Jacobson, Annette Ambrosio, y Bryan England.

Staten Island, N.Y., 5 de diciembre de 2012 – Melinda McDonough, líder del equipo de Relaciones Comunitarias 31, flanqueada de su equipo en frente del buque de entrenamiento TS Kennedy. De izquierda a derecha: Robert Staats, Allen Avery, Mishana Egan, Melinda McDonough, Don Jacobson, Annette Ambrosio, y Bryan England.

Somos un buen ejemplo del proceso de desarrollo de un equipo. Después de haber trabajado en las etapas de “formación, ideas, y normas,” ahora estamos en el proceso de “actuación.” La etapa de formación fue rápida y arbitraria – básicamente nos dijeron “aquí esta su grupo.”

Una vez el equipo estaba formado, nos dedicamos a asignar las tareas de quién iba a hacer qué y dónde para cumplir con la misión del equipo de relaciones comunitarias, lo que requirió que identificáramos las habilidades y destrezas del grupo. En primer lugar necesitábamos a un conductor que fuese capaz de conducir una camioneta para 15 personas.  Un hombre que solía trabajar como detective para el Departamento del Alguacil de Los Angeles (y ahora trabaja como un inspector de cargamento para TSA) se ofreció para la tarea, y después de tan solo 16 días ya está conduciendo como si fuera oriundo de la ciudad de Nueva York.

Somos muy afortunados de tener a un consultor de rendimiento de la Guardia Costera como nuestro “copista”. Nadie quería el trabajo de preparar los informes escritos, y si no fuera por su dedicación a completar los informes de manera detallada, no podríamos ser exitosos. Como miembros de nuestro equipo también tenemos a un agricultor de Oregon que disfruta de correr maratones; un ministro episcopal que trabajó como un piloto de helicópteros en Vietnam; una madre de tres quien es conocida por ser bromista; y un piloto técnicamente hábil (alias SatNav Allen).

La fase de “ideas” consistió sobre todo en aprender a cómo trabajar juntos y llevarnos bien a pesar de la gran diversidad de personalidades en el grupo – en otras palabras, el equipo tuvo que trabajar en cómo no volvernos locos unos a los otros. A pesar de las 12-15 horas que pasamos juntos a diario, nadie ha sido “expulsado de la isla” (todavía).

La fase de “normas” consistió de establecer responsabilidades y una rutina fiable. Todos los días nos reunimos en un lugar específico donde doblamos folletos de asistencia por desastre, imprimimos nuestras hojas de contacto, sometemos los informes finales, y reabastecemos nuestras provisiones de agua y otros artículos. Al llegar a nuestro campo de trabajo asignado, vamos de puerta en puerta evaluando las residencias y negocios que fueron afectados por el desastre. Nos tomamos un descanso para almorzar – y ya hemos estado juntos lo suficiente que podemos llegar a un acuerdo mutuo de dónde ir. Nos hemos convertido en una familia bastante feliz.

En cuanto a nuestra “actuación,” al día de hoy hemos tocado en un mínimo de 1,500 puertas. Muchas de las personas que hemos encontrado han sido ancianos que se encuentran aislados en sus apartamentos sin calefacción, electricidad, comida, agua o medicinas. Nos estamos asegurando que estos sobrevivientes reciban lo que necesitan.

A pesar de las largas horas y las acomodaciones rústicas, lo volvería a hacer en un abrir y cerrar de ojos. Los que me dan pena son la tripulación del buque. Están acostumbrados a lidiar con cadetes disciplinados de la marina, no con un montón de adultos revoltosos. La tripulación ha sido muy amable con nosotros. Hasta han preparado tartas sin gluten en el comedor. Y ahora que he adoptado una estrategia para alejar las botas del equipo de mi litera – esto estaba causando un grave problema de aromaterapia – puedo enfrentar lo que sea.

Staten Island, N.Y., 7 de noviembre de 2012 – El Administrador Adjunto de FEMA, Rich Serino, visita los dormitorios del TS Kennedy.

Staten Island, N.Y., 7 de noviembre de 2012 – El Administrador Adjunto de FEMA, Rich Serino, visita los dormitorios del TS Kennedy.

Estado o región: Nueva York (en inglés)

Desastre relacionado: Huracán Sandy en Nueva York

El Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY, por sus siglas en inglés) rescata su barco durante el huracán Sandy y acogen a otros

En el viaje de camino hacia el antiguo muelle naval en el área de Stapleton en Staten Island, uno nunca se imaginaría que detrás de los almacenes, los grafitis, y las vallas de acero hay cientos de personas que ofrecen ayuda por desastres trabajando arduamente, un excelente ejemplo de cómo las agencias del gobierno se unen en colaboración.  Este muelle también es hogar a la única unidad naval de la ciudad de Nueva York en Staten Island, quienes están a cargo del manejo de emergencias en el puerto.

Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, no había presión de agua en el bajo Manhattan, lo que causaba dificultades en la extinción de los incendios. Fueron las unidades marinas del Departamento de Bomberos de Nueva York las que vinieron al rescate, siendo capaces de bombear suficiente agua a la ciudad para extinguir los fuegos.

Al recibir un subsidio del Departamento de Seguridad Nacional, la división naval fue capaz de sustituir su vieja flota con dos barcos de vanguardia valorados en $27 millones que fueron diseñados para la extinción de incendios. Los mismos pueden bombear 50,000 galones de agua por minuto, el doble de la capacidad de las embarcaciones que se usaron para el 11 de septiembre. (Uno fue nombrado “Trescientos cuarenta y tres” por el número de bomberos que perdieron sus vidas ese día, y el otro “Fire Fighter II”).

Foto cortesía del Departamento de Bomberos de Nueva York

(Foto cortesía del Departamento de Bomberos de Nueva York)

La noche que azotó el huracán Sandy, sin embargo, los bomberos de Staten Island que estaban trabajando no solo tenían sus hogares porque preocuparse – muchos de ellos viven en las áreas afectadas – sino también su embarcación, Fire Fighter II, que chocaba contra la estación de bomberos. “El viento hizo un viraje durante la tormenta que soplaba a la embarcación en la dirección del edificio,” dijo el bombero Bob Senatore.

Con solo linternas para guiarles por la oscuridad e inundaciones y enfrentándose a vientos de 80 millas por horas, fuertes lluvias y la espuma del mar, la tripulación aflojó las líneas que le amarraban al muelle para que el barco pudiese moverse con el revuelto de las olas. Pero según el viento soplaba y los niveles de agua aumentaban, la tripulación tenía que seguir reajustando las líneas. “El barco está diseñado para operar durante una tormenta – hubiese estado mejor en el agua que amarrado del muelle,” explicó Senatore.

La tripulación tomó la decisión de navegar al Fire Fighter II hacia la bahía para mantenerlo seguro. Desafortunadamente, la gran cantidad de escombros, incluyendo troncos flotantes, cubrían la cuenca. “Tuvimos que hacer un “baile” con el barco entre los escombros para prevenir daño a las hélices,” dijo el teniente Di Lorenzo. Cuatro horas después, según la tormenta disminuía, los esfuerzos de la tripulación lograron que el barco saliera ileso.

La estación de la Guardia Costera localizada calle abajo no tuvo la misma suerte. La tormenta destrozó sus dormitorios, dejando la mayoría de la estación inhabitable. La tripulación de la Guardia Costera, sin embargo, ha encontrado un lugar donde quedarse: están durmiendo en el bote para combatir incendios del Departamento de Bomberos.

La unidad naval de Staten Island extendió su hospitalidad a docenas de miembros de los equipos de relaciones comunitarias de FEMA – quienes están visitando y evaluando las comunidades afectadas del área. “Una mañana vi que se estaban reuniendo al aire libre, alrededor de sus vehículos,” dijo Senatore. “Hacía mucho frio y  la tormenta del noreste se acercaba así que les dije ‘entren y usen este sitio como su base de apoyo.’”

Algunos de los equipos de Relaciones Comunitarias se están quedando en el T.S. Kennedy, un buque de entrenamiento de 45 años de la Academia Marítima de Massachusetts, que fue llevado por el gobierno federal para servir como un lugar donde los trabajadores que ofrecen ayuda por desastres puedan hospedarse.

“Desde que esto ocurrió, hemos notado un aumento en el número de personas que vienen a la estación de bomberos a las horas que se sirven comidas,” observó Senatore.  Los bomberos son famosos por sus destrezas culinarias (Yo sé, yo solía ser uno).

Al mismo tiempo, muchos de los bomberos han embarcado en las tareas de limpieza de sus hogares – algunos sin electricidad, otros con solo una habitación habitable, esperando y recogiendo. “Recibimos dinero de FEMA,” dijo el bombero Paul Sarubbi, cuyo hogar sufrió daños. “El dinero federal que recibimos no cubre la cantidad que se necesitará para poder restaurar nuestro hogar a como era antes, pero cualquier ayuda, por pequeña que sea, es bienvenida.”

Hace par de días, tuve la oportunidad de visitar el barco el Fire Fighter II:

New York, N.Y., 1 de diciembre de 2012 – El Oficial de Coordinación Federal Michael Byrne, a la izquierda, hace un recorrido con el bombero Brian Masterson de las bombas del Fire boat II, anclado en la estación naval 9. El bote para combatir incendios, que sirve a todo el Puerto de Nueva York, está anclado en las barracas navales 9 del Departamento de Bomberos de los Estados Unidos, en el antiguo puerto de origen en Stapleton, Staten Island. El bote sufrió algunos daños tras el paso del huracán Sandy. Jocelyn Augustino/FEMA

New York, N.Y., 1 de diciembre de 2012 – El Oficial de Coordinación Federal Michael Byrne, a la izquierda, hace un recorrido con el bombero Brian Masterson de las bombas del Fire boat II, anclado en la estación naval 9. El bote para combatir incendios, que sirve a todo el Puerto de Nueva York, está anclado en las barracas navales 9 del Departamento de Bomberos de los Estados Unidos, en el antiguo puerto de origen en Stapleton, Staten Island. El bote sufrió algunos daños tras el paso del huracán Sandy. Jocelyn Augustino/FEMA

Estado o región: Nueva York (en inglés)

Desastre relacionado: Huracán Sandy en Nueva York

El Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY, por sus siglas en inglés) rescata su barco durante el huracán Sandy y acogen a otros

En el viaje de camino hacia el antiguo muelle naval en el área de Stapleton en Staten Island, uno nunca se imaginaría que detrás de los almacenes, los grafitis, y las vallas de acero hay cientos de personas que ofrecen ayuda por desastres trabajando arduamente, un excelente ejemplo de cómo las agencias del gobierno se unen en colaboración.  Este muelle también es hogar a la única unidad naval de la ciudad de Nueva York en Staten Island, quienes están a cargo del manejo de emergencias en el puerto.

Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, no había presión de agua en el bajo Manhattan, lo que causaba dificultades en la extinción de los incendios. Fueron las unidades marinas del Departamento de Bomberos de Nueva York las que vinieron al rescate, siendo capaces de bombear suficiente agua a la ciudad para extinguir los fuegos.

Al recibir un subsidio del Departamento de Seguridad Nacional, la división naval fue capaz de sustituir su vieja flota con dos barcos de vanguardia valorados en $27 millones que fueron diseñados para la extinción de incendios. Los mismos pueden bombear 50,000 galones de agua por minuto, el doble de la capacidad de las embarcaciones que se usaron para el 11 de septiembre. (Uno fue nombrado “Trescientos cuarenta y tres” por el número de bomberos que perdieron sus vidas ese día, y el otro “Fire Fighter II”).

Foto cortesía del Departamento de Bomberos de Nueva York

(Foto cortesía del Departamento de Bomberos de Nueva York)

La noche que azotó el huracán Sandy, sin embargo, los bomberos de Staten Island que estaban trabajando no solo tenían sus hogares porque preocuparse – muchos de ellos viven en las áreas afectadas – sino también su embarcación, Fire Fighter II, que chocaba contra la estación de bomberos. “El viento hizo un viraje durante la tormenta que soplaba a la embarcación en la dirección del edificio,” dijo el bombero Bob Senatore.

Con solo linternas para guiarles por la oscuridad e inundaciones y enfrentándose a vientos de 80 millas por horas, fuertes lluvias y la espuma del mar, la tripulación aflojó las líneas que le amarraban al muelle para que el barco pudiese moverse con el revuelto de las olas. Pero según el viento soplaba y los niveles de agua aumentaban, la tripulación tenía que seguir reajustando las líneas. “El barco está diseñado para operar durante una tormenta – hubiese estado mejor en el agua que amarrado del muelle,” explicó Senatore.

La tripulación tomó la decisión de navegar al Fire Fighter II hacia la bahía para mantenerlo seguro. Desafortunadamente, la gran cantidad de escombros, incluyendo troncos flotantes, cubrían la cuenca. “Tuvimos que hacer un “baile” con el barco entre los escombros para prevenir daño a las hélices,” dijo el teniente Di Lorenzo. Cuatro horas después, según la tormenta disminuía, los esfuerzos de la tripulación lograron que el barco saliera ileso.

La estación de la Guardia Costera localizada calle abajo no tuvo la misma suerte. La tormenta destrozó sus dormitorios, dejando la mayoría de la estación inhabitable. La tripulación de la Guardia Costera, sin embargo, ha encontrado un lugar donde quedarse: están durmiendo en el bote para combatir incendios del Departamento de Bomberos.

La unidad naval de Staten Island extendió su hospitalidad a docenas de miembros de los equipos de relaciones comunitarias de FEMA – quienes están visitando y evaluando las comunidades afectadas del área. “Una mañana vi que se estaban reuniendo al aire libre, alrededor de sus vehículos,” dijo Senatore. “Hacía mucho frio y  la tormenta del noreste se acercaba así que les dije ‘entren y usen este sitio como su base de apoyo.’”

Algunos de los equipos de Relaciones Comunitarias se están quedando en el T.S. Kennedy, un buque de entrenamiento de 45 años de la Academia Marítima de Massachusetts, que fue llevado por el gobierno federal para servir como un lugar donde los trabajadores que ofrecen ayuda por desastres puedan hospedarse.

“Desde que esto ocurrió, hemos notado un aumento en el número de personas que vienen a la estación de bomberos a las horas que se sirven comidas,” observó Senatore.  Los bomberos son famosos por sus destrezas culinarias (Yo sé, yo solía ser uno).

Al mismo tiempo, muchos de los bomberos han embarcado en las tareas de limpieza de sus hogares – algunos sin electricidad, otros con solo una habitación habitable, esperando y recogiendo. “Recibimos dinero de FEMA,” dijo el bombero Paul Sarubbi, cuyo hogar sufrió daños. “El dinero federal que recibimos no cubre la cantidad que se necesitará para poder restaurar nuestro hogar a como era antes, pero cualquier ayuda, por pequeña que sea, es bienvenida.”

Hace par de días, tuve la oportunidad de visitar el barco el Fire Fighter II:

New York, N.Y., 1 de diciembre de 2012 – El Oficial de Coordinación Federal Michael Byrne, a la izquierda, hace un recorrido con el bombero Brian Masterson de las bombas del Fire boat II, anclado en la estación naval 9. El bote para combatir incendios, que sirve a todo el Puerto de Nueva York, está anclado en las barracas navales 9 del Departamento de Bomberos de los Estados Unidos, en el antiguo puerto de origen en Stapleton, Staten Island. El bote sufrió algunos daños tras el paso del huracán Sandy. Jocelyn Augustino/FEMA

New York, N.Y., 1 de diciembre de 2012 – El Oficial de Coordinación Federal Michael Byrne, a la izquierda, hace un recorrido con el bombero Brian Masterson de las bombas del Fire boat II, anclado en la estación naval 9. El bote para combatir incendios, que sirve a todo el Puerto de Nueva York, está anclado en las barracas navales 9 del Departamento de Bomberos de los Estados Unidos, en el antiguo puerto de origen en Stapleton, Staten Island. El bote sufrió algunos daños tras el paso del huracán Sandy. Jocelyn Augustino/FEMA

Estado o región: Nueva York (en inglés)

Desastre relacionado: Huracán Sandy en Nueva York

De North Dakota a New York, el largo viaje de una Especialista en Relaciones Comunitarias

En FEMA, mucho de nuestro trabajo consiste en servicio de atención al cliente y mi jefe, el Administrador Fugate, suele referirse a nuestros equipos de Relaciones Comunitarias como la cara de FEMA. Y con mucha razón, ya que estos son los equipos quienes literalmente se van a la calle para hablar con los sobrevivientes en sus hogares, apartamentos o en los refugios.

Los equipos de Relaciones Comunitarias también llevan a cabo la misión denominada AIR, que significa Avalúo, Información, y Reporte. Se encargan de reportar lo que ven en el campo, lo que permite que las oficinas de desastres estén al tanto de la situación. Esta información es crítica para poder establecer prioridades.

Los equipos de Relaciones Comunitarias siguen instrucciones del personal local para el manejo de emergencias y ofrecen sus servicios donde sean necesarios, dependiendo de las circunstancias. Pueden trabajar respondiendo a llamadas de sobrevivientes en la oficina local para el manejo de emergencias o con la Guardia Nacional para organizar artículos y provisiones, distribuir comida, agua y mantas a aquellos que las necesitan. Por supuesto, gran parte de su trabajo también consiste en asegurarse que todas las personas que fueron afectadas por el desastre se inscriban con FEMA.

New York, N.Y., 29 de noviembre de 2012 – La especialista en Relaciones Comunitarias Jean Riendeau ha trabajado con FEMA desde 1997, año en el que sobrevivió las inundaciones del Rio Rojo en North Dakota. Desde entonces, ha trabajado en más de 50 zonas de desastres, incluyendo New York tras el paso del huracán Sandy.

New York, N.Y., 29 de noviembre de 2012 – La especialista en Relaciones Comunitarias Jean Riendeau ha trabajado con FEMA desde 1997, año en el que sobrevivió las inundaciones del Rio Rojo en North Dakota. Desde entonces, ha trabajado en más de 50 zonas de desastres, incluyendo New York tras el paso del huracán Sandy.

El siguiente es un relato de Jean Riendeau, una veterana de nuestro programa de Relaciones Comunitarias, quien también fue una sobreviviente de desastre tras las inundaciones del Rio Rojo en North Dakota en el año 1997. Ella es una de más de 1,000 especialistas de Relaciones Comunitarias trabajando en New York.

Pasé la semana pasada trabajando en Coney Island y Brighton Beach como especialista en Relaciones Comunitarias, y a pesar de los años que llevo haciendo esto, todavía me emociono. Cuando esto ocurre, sigo los consejos de un mentor que tuve hace muchos años: “Llora en tu habitación de hotel por la noche, pero nunca frente a un sobreviviente.” No quiero que piensen que me inspiran lástima, sino que quiero darles fortaleza.

Sé cómo se siente perder todo en un desastre. Me uní a FEMA en 1997, el mismo año en el que tuve que desalojar mi hogar durante las inundaciones del Rio Rojo en Grand Forks, North Dakota. Para aquel entonces, era el desalojo más grande que había ocurrido en la historia del país; casi toda la ciudad de alrededor de 50,000 personas se habían visto obligados a evacuar el área.  Me fui a Fargo, donde pase 10 días durmiendo en un sofá en el apartamento de mi hijo.  Supongo que fue en ese momento que mis instintos por las relaciones comunitarias salieron al aire. Un amigo y yo encontramos un lugar cerca de una universidad donde los desalojados podrían reunirse. Instalamos computadores y la Cruz Roja y otras organizaciones se establecieron allí. No era un lugar para donaciones, sino un sitio donde las personas podían relacionarse y compartir información.

Desde entonces he trabajado en más de 50 zonas de desastre a través de todo el país, desde los incendios forestales en California a tornados en Kentucky y Missouri, a huracanes en Florida. Aprendí cuan resistentes las personas de New York pueden ser la última vez que estuve en el estado, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre. Trabajé con casos de necesidades especiales en el muelle. Asistí a una mujer que acababa de salir del hospital y había sufrido quemaduras en más de 80 por ciento de su cuerpo. Me pidió que la empujara en su silla de ruedas hacia una pared donde había fotos de las personas desaparecidas. Ella apuntó a varios rostros diciendo “conozco a esa persona… conozco a aquella persona.” Quedé sumamente impresionada con su fortaleza. Estaba determinada a sobrepasar su trauma, y lo estaba haciendo teniendo conversaciones sobre su experiencia y lo que le ofrece el futuro.

En estos días, en Brooklyn, caminamos con linternas por pasillos oscuros, con cuidado de no tropezarnos con la basura que sacan los residentes que están confinados en sus hogares. La mayoría de estas personas son ancianas y han estado viviendo sin calefacción o electricidad. Necesitan comida, agua y medicinas. Nosotros nos aseguramos de informarle sobre la situación a nuestros contactos de FEMA y otros colaboradores para que estas personas reciban lo que necesitan. El hospital más cercano estaba fuera de servicio así que unidades de la American Medical Response y la Guardia Nacional trabajaron en conjunto para ofrecer chequeos de salud a la comunidad.

Una de las partes más difíciles de este trabajo es poder aguantar la frustración de los sobrevivientes: “¿Por qué la asistencia se demora tanto? ¡Por qué es tan lento!” He aprendido a no tomarlo como algo personal. Sé que estoy lidiando como personas que han sido despojados de su seguridad y en ocasiones hasta su subsistencia. Y yo soy la que está en frente de ellos con una camisa de FEMA.

Sé cómo se siente el trauma, la pérdida de seguridad, la sensación de impotencia y en ocasiones hasta la falta de esperanza. Para superar la perdida, sin embargo, hay que pasar por todas las etapas de duelo.

Tras la evacuación de Fargo, regresé a Grand Forks donde la electricidad era intermitente y había letrinas en todas las esquinas.  La vivienda de mi suegro estaba totalmente destruida; fue uno de los hogares que se vieron en las noticias. Le ayudamos a mudarse a un nuevo hogar, y tuvimos un remolque de FEMA en nuestra propiedad. Mi hija y nietos se mudaron a otra ciudad por un año, nuestro negocio cerró, y amigos fallecieron. Recibí asistencia de FEMA y un préstamo de la Asociación de Pequeños Negocios de Estados Unidos (SBA, por sus siglas en inglés) [durante desastres, SBA ofrece préstamos con bajos intereses para individuos y familias que han sido afectado por el desastre] y comencé a reconstruir mi vida. Por eso es que hago este trabajo.

Cuando les digo a las personas que las cosas “mejorarán,” me alegra y estoy muy agradecida de poder decir que hablo por experiencia.

Estado o región: Nueva York (en inglés)

Desastre relacionado: Huracán Sandy en Nueva York

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