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Aprendiendo del pasado

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Washington, Ill., 5 de diciembre de 2013 –  El Reverendo David Myers, a la derecha, Asesor al Administrador de FEMA y Director del Centro de Alianzas Religiosas y Comunitarias, habla con el Pastor de la Primera Iglesia Bautista Joshua Monda, quien trabaja con sus feligreses para recoger escombros de las áreas afectadas por los tornados. Myers se reunió con grupos de las Organizaciones Voluntarias Activas en Desastres para discutir la respuesta y los esfuerzos de coordinación y colaboración de los voluntarios al desastre. Jocelyn Augustino/FEMAWashington, Ill., 5 de diciembre de 2013 – El Reverendo David Myers, a la derecha, Asesor al Administrador de FEMA y Director del Centro de Alianzas Religiosas y Comunitarias, habla con el Pastor de la Primera Iglesia Bautista Joshua Monda, quien trabaja con sus feligreses para recoger escombros de las áreas afectadas por los tornados. Myers se reunió con grupos de las Organizaciones Voluntarias Activas en Desastres para discutir la respuesta y los esfuerzos de coordinación y colaboración de los voluntarios al desastre. Jocelyn Augustino/FEMA

La historia es una gran maestra.

Tras el paso del huracán Katrina en el año 2005, el Pastor Ben Davidson de la Iglesia de la Comunidad Bethany aprendió una valiosa lección que le benefició a él y sus feligreses durante la mañana de 17 de noviembre de 2013, cuando la comunidad de Washington, IL fue azotada por un fuerte tornado.

La rapidez con la que actuó ante el desastre sirve como recordatorio de la importancia de tener un plan en pie. Estar preparados puede no solo salvar vidas, sino también ayudar estimular la recuperación de la comunidad tras el desastre. Esta es una lección que he aprendido en más de una ocasión como Director del Centro de Alianzas Religiosas y Comunitarias del Departamento de Seguridad Nacional durante mis interacciones con líderes religiosos.

Durante la mañana del domingo, el Pastor Davidson se preparaba para su clase de escuela dominical cuando recibió una llamada de emergencia informándole que un tornado había tocado tierra y se dirigía en dirección a su iglesia.

De manera inmediata, el Pastor y su personal tomaron acción para mover a la congregación – especialmente a los niños – a refugios designados en la iglesia. Todos se unieron en oración según la tormenta hacia su camino por la comunidad.

La congregación se unió en apoyo durante lo que el Pastor Davidson llama “los 45 minutos más largos de mi vida”. Una vez se determinó seguro salir del refugio, el Pastor Davidson hizo su camino a su hogar para verificar el estado de sus niños, quienes se habían quedado enfermos en la casa esa mañana.

Inmediatamente tras ocurrir el desastre, feligreses de la Iglesia de la Comunidad Bethany y miembros de la Asociación Ministerial de Washington, AmeriCorps y las Organizaciones Voluntarias Activas en Desastres de Illinois se unieron para coordinar los esfuerzos de recuperación.

Washington, Ill., 5 de diciembre de 2013 – El Pastor Ben Davidson, a la derecha, de la Iglesia de la Comunidad de Bethany, muestra al Reverendo David Myers, Asesor al Administrador de FEMA y Director del Centro de Alianza Religiosa y Comunitaria, las donaciones que han recibido para los residentes impactados por los tornados. Jocelyn Augustino/FEMAWashington, Ill., 5 de diciembre de 2013 – El Pastor Ben Davidson, a la derecha, de la Iglesia de la Comunidad de Bethany, muestra al Reverendo David Myers, Asesor al Administrador de FEMA y Director del Centro de Alianza Religiosa y Comunitaria, las donaciones que han recibido para los residentes impactados por los tornados. Jocelyn Augustino/FEMA

A partir del devastador evento, más de 4,000 voluntarios se han inscrito con la Iglesia de la Comunidad Bethany para ayudar a sus seres queridos y vecinos a recuperarse del desastre. Sus esfuerzas ayudarán a la comunidad a reconstruir de manera más fuerte y segura, garantizando una mejor preparación para futuras emergencias.

La historia de Washington, IL y la Iglesia de la Comunidad de Bethany nos sirven como recordatorio del cuidado y compasión que pueden ofrecer las organizaciones religiosas a los sobrevivientes en situaciones de desastres. Sus historias refuerzan la importancia y poder de la comunidad, los sobrevivientes, y los líderes religiosos en la preparación de comunidades para desastres.

Les exhorto a tomar las medidas necesarias para prepararse antes de que ocurra un desastre uniéndose a los miles de miembros de la comunidad y organizaciones religiosas en la Coalición de Preparación Nacional con base religiosa, que le pondrá en contacto con líderes religiosas a través de la nación quienes trabajan para preparar a sus comunidades.

Estar preparados contribuye a nuestra seguridad nacional, fortaleza como nación, y preparación personal.

Washington, Ill., 5 de diciembre de 2013 – El Reverendo David Myers, Asesor al Administrador de FEMA y Director del Centro de Alianza Religionsa y Comunitaria, al centro, conversa con el administrador de la respuesta judía a desastres NECHAMA Dan Hoeft, a la izquierda, el director de la organizaciones de voluntarios de respuesta a desastres de los EE.UU. Sherry Buresh, segunda de la izquierda, y otros voluntarios ayudando con los esfuerzos de remoción de escombros. Jocelyn Augustino/FEMAWashington, Ill., 5 de diciembre de 2013 – El Reverendo David Myers, Asesor al Administrador de FEMA y Director del Centro de Alianza Religionsa y Comunitaria, al centro, conversa con el administrador de la respuesta judía a desastres NECHAMA Dan Hoeft, a la izquierda, el director de la organizaciones de voluntarios de respuesta a desastres de los EE.UU. Sherry Buresh, segunda de la izquierda, y otros voluntarios ayudando con los esfuerzos de remoción de escombros. Jocelyn Augustino/FEMA

El Municipio de Forkston en Pennsylvania restaura su puente

Un puente es una de esas cosas que suele pasar por desapercibidas. Incluso cuando dependemos de él para tomar un atajo que reduzca nuestro viaje diario al trabajo, o si el mismo nos permite ir con frecuencia al supermercado, después de un tiempo, el mismo se presume como parte de nuestra vida. Pero cuando estos son destrozados, como ocurrió en el caso de la devastación causada por el huracán Irene en ciertas partes de Forkston, un municipio para el noreste de Pennsylvania, la importancia de estos cruces queda plenamente establecida.

Continúan los esfuerzos de recuperación tras el paso del huracán Irene y la tormenta tropical Lee en Pennsylvania, donde los residentes de Forkston acaban de ser notificados que FEMA ha aprobado aproximadamente $7 millones en Asistencia Federal Pública para el Departamento de Transporte de Pennsylvania (PennDOT, por sus siglas en inglés) para reconstruir un puente y una carretera adyacente que se encontraban en el centro de la comunidad, hasta que fueron devastados por Irene a finales de agosto de 2011.

Nos será muy difícil olvidar cómo, hasta dos semanas tras el paso de Irene, muchos de los residentes de Forkston no podían llegar a sus viviendas porque el puente había sido destrozado. Es más, algunos residentes quienes estaban en sus hogares cuando azotó Irene, quedaron aislados, sin acceso a suministros de suma importancia. Algunos de los residentes tuvieron que tomar medidas drásticas para cruzar el Mahoopany Creek y tener acceso a comida y otros artículos necesarios. En un momento dado los individuos hasta utilizaron sogas para cruzar por el agua. Colgaron dos sogas a distintos niveles de un lado al otro del arroyo para poder cruzar, colocando los pies en la soga más baja y agarrando la soga más alta con las manos.  Dos de las sogas se pueden ver en la foto a continuación, donde las personas caminan a lo largo de los restos de la carretera Windy Valley Road que viajaba a lo largo del Mahoopany Creek.

Los restos de la carretera Windy Valley Road, a lo largo del Mahoopany Creek en Forkston tras el paso del huracán Irene.

LEYENDA: Los restos de la carretera Windy Valley Road, a lo largo del Mahoopany Creek en Forkston tras el paso del huracán Irene. Los residentes que quedaron aisladas colgaron dos sogas a distintos niveles a lo largo del arroyo para poder atravesar el mismo en búsqueda de suministros. Foto por Jake Danna Stevens (Foto cortesía del Scranton Times Tribune)

Se hizo un camino en gravilla  para facilitar el cruce mientras se construía una estructura más sustancial, pero dos días después azotó la tormenta tropical Lee. Las corrientes de sus inundaciones, las cuales se mezclaron con la creciente del rio de Susquehanna, arrastraron el camino.

gravilla en el puente provisional

LEYENDA: El Departamento de Transporte de Pennsylvania creó un camino en grava sobre el Mahoopany Creek en la Ruta Estatal 3001 del municipio de Forkston, PA donde el puente que cruzaba el arroyo fue destrozado por el huracán Irene. Dos días después, las corrientes causadas por la tormenta tropical Lee arrastraron el camino. Foto de FEMA/Liz Roll.

En diciembre de 2011, se otorgaron $2.4 millones en fondos federales al Departamento de Transporte de Pennsylvania para restaurar el puente a su ubicación original en la Ruta Estatal 3001. El proyecto incluía la remoción de escombros y la colocación de un puente provisional de paneles Acrow. La construcción de una carretera de asfalto, rieles guía y muros de contención también formaban parte del proyecto.

Un puente provisional cruza el Mahoopany Creek en la Ruta Estatal 3001 en el municipio de Forkston, PA.

LEYENDA: Un puente provisional cruza el Mahoopany Creek en la Ruta Estatal 3001 en el municipio de Forkston, PA. En diciembre, se aprobaron aproximadamente $7 millones en asistencia federal pública para reemplazar el puente provisional con una estructura permanente. Foto de FEMA/William Lindsey, Jr.

El puente provisional fue una mejora significativa, pero a mediados de diciembre, FEMA aprobó $6.924,799 para que el estado de Pennsylvania pueda reconstruir el puente y partes de la Windy Valley Road.

FEMA se ha hecho responsable por el 75 por ciento del total de $9.233,065 de los gastos estimados para el proyecto de reconstrucción. El restante 25 por ciento será cubierto por el estado de Pennsylvania.

La realización de este tipo de proyecto se ha hecho posible a través del programa de Asistencia Pública de FEMA, en coordinación con nuestros colaboradores estatales y locales. FEMA maneja el programa, aprueba los subsidios y ofrece asistencia técnica al estado y sus solicitantes. El estado educa a los posibles solicitantes, trabaja con FEMA para manejar el programa y es responsable de implementar y monitorear los subsidios otorgados bajo el programa. Las autoridades locales son responsables de identificar los daños, proveer la información necesaria a FEMA para aprobar los subsidios y manejar cada proyecto financiado bajo el programa.

Es por medio de la Asistencia Pública que a FEMA se le hace posible mejorar las vidas de aquellos afectados por desastres, como el huracán Irene y la tormenta tropical Lee. Una lista de preguntas frecuentes sobre el programa, cuyo proceso es muy interesante, está disponible en www.FEMA.gov. Espero poder continuar trabajando con el proceso de recuperación en Pennsylvania tras el paso de estas tormentas y seguir compartiendo historias como ésta en el futuro.

El Cuerpo de FEMA, ampliando las oportunidades disponibles para los jóvenes

En agosto, FEMA introdujo un programa que desarrolló con la Corporación para el Servicio Nacional y Comunitario (CNCS, por sus siglas en inglés) llamado el Cuerpo de FEMA. Está compuesto de personas jóvenes entre las edades de 18-24 años, muchas quienes han mostrado interés en seguir una carrera en el manejo de emergencias. Hemos enviado miembros del Cuerpo de FEMA para ayudar con las operaciones como parte de nuestra respuesta ante el huracán Sandy. A continuación, Elizabeth McSherry, de 22 anos, comparte la historia de su experiencia trabajando en Nueva York.

New York, N.Y., 1 de diciembre de 2012 -- El Coordinador Federal de FEMA Michael Byrne, a la derecha, se reúne con miembros del Cuerpo de FEMA a bordo del Buque de Entrenamiento Empire State VI, que está anclado en el East River junto al Throgs Neck Bridge.

Nueva York, N.Y., 1 de diciembre de 2012 – El Coordinador Federal de FEMA Michael Byrne, a la derecha, se reúne con miembros del Cuerpo de FEMA a bordo del Buque de Entrenamiento Empire State VI, que está anclado en el East River junto al Throgs Neck Bridge. El buque da alojamiento a los voluntarios del Cuerpo de FEMA y otros grupos federales que han asistido a la zona para ayudar con los esfuerzos de recuperación tras el paso del huracán Sandy.

Tuve la buena fortuna de tener una niñez especial. Mis padres eran buscadores de tesoros y pase gran parte de mi niñez viajando en barco por las Bahamas. Al mirar atrás, a veces me siento como que no valore esos años como debía; nunca pensé que el barco en el que viví seria elevado y tirado en el patio de otro. Pero en 1998, cuando el huracán George azotó, eso fue exactamente lo que pasó. En aquel entonces no me imaginaba que ahora, 14 años después, estaría trabajando para ayudar a las víctimas de un desastre, como lo fui yo en aquel entonces.

Mi trabajo con el Cuerpo de FEMA comenzó en Vicksburg, Mississippi y Anniston, Alabama, donde cursé entrenamientos de Americorps y FEMA, respectivamente. De ahí, viaje con mi equipo a Baton Rouge, Louisiana para dar apoyo a los esfuerzos de respuesta tras el paso del huracán Isaac.

Mi trabajo en Baton Rouge consistía de llamar a los sobrevivientes de desastre para dejarles saber que nos encontrábamos trabajando arduamente para buscarles recursos que les pudiesen ayudar. Después de marcar página tras página de números telefónicos, me tocó hablar con una señora mayor cuyo hogar había sufrido muchos daños como resultado de la tormenta. Estaba nerviosa que fuese a estar frustrada, pero en vez de escuchar el tono de voz de una persona molesta por la línea, me sorprendió oír a una persona que estaba muy agradecida de saber que nos encontrábamos trabajando para ayudarle. Una simple llamada puede hacer una gran diferencia.

Lincoft, N.J., 29 de noviembre de 2012 – Miembros del Cuerpo de FEMA de todo departamento han sido enviados para dar apoyo a los esfuerzos de recuperación tras el paso del huracán Sandy.

Lincoft, N.J., 29 de noviembre de 2012 – Miembros del Cuerpo de FEMA de todo departamento han sido enviados para dar apoyo a los esfuerzos de recuperación tras el paso del huracán Sandy.

En Nueva York, trabajando en la respuesta tras el paso del huracán Sandy, me continué encontrando con personas que sirven como inspiración. Estudie antropología en la universidad, y me encantan las culturas. Estoy especialmente cautivada por la gran diversidad de culturas que se encuentran en Nueva York. En Rockaways, donde he vivido gran parte de mi vida, he conocido personas de diferentes regiones geográficas, economías, profesiones, y religiones. Simplemente yendo de puerta en puerta y conociendo a las personas, me he puesto aun más consciente de la increíble mezcla de culturas de Nueva York. Y es increíble la manera en la que las diferentes comunidades se unen para formar la ciudad.

Durante mis primeros días, me asignaron la tarea de visitar los vecindarios y conversar con los sobrevivientes en Broad Channel, Rockaway. Nos encontramos con varios sobrevivientes que nos hablaron sobre un hombre del área que está en silla de ruedas. Al llegar a su hogar, nos sorprendimos de no solo encontrarlo en buena salud, sino que él mismo ha estado ofreciendo comida, agua y hasta alojamiento a los vecinos que perdieron todo. El hecho de que a pesar de que su propio hogar sufrió daños por las inundaciones este hombre ha abierto sus puertas para ayudar a otros, nos dejo sin palabras.

En Breezy Point fue otro lugar donde sentí esa fuerte sensación de comunidad. Muchos estaban agradecidos de vernos y se sentían aliviados de poder hablar con alguien. Una de las personas con las que hable fue un hombre grande y fuerte que se quejaba de lo que él y su comunidad habían sufrido, pero cuando le pregunte si había solicitado asistencia, me dijo que no le interesaba. Yo creo que era su orgullo lo que le impedía solicitar. Más tarde, cuando fuimos a trabajar a uno de los Centros de Recuperación por Desastres, vi al mismo hombre esperando. No solo estaba allí para conseguir información para sí mismo, sino que tenia consigo una lista de otras personas para quienes iba a solicitar información.

En el mes y medio que mi equipo trabajo en Nueva York, el progreso del que fui testigo fue increíble. Aunque al final del día estábamos agotados por todos los trabajos que habíamos realizados, estamos conscientes de que todo vale la pena cuando te das cuenta que has jugado un papel, por más pequeño que sea, en un esfuerzo de recuperación de tal magnitud.

Aspectos positivos y campanas doradas, la cadena de favores

Nota del editor: FEMA no patrocina a organizaciones, entidades o servicios no gubernamentales.

El único aspecto positivo de los desastres es que tienden a destacar las mejores cualidades de la humanidad. El mundo entero se une – personas en países al otro lado del océano envían comida, dinero, mantas, y otros suministros. Se ven vecinos ayudando a otros vecinos según se desata la cadena de favores, y las personas se continúan ayudando mutuamente durante el tiempo que sea necesario. Estos sentimientos suelen intensificarse durante las fiestas.

Para mí no hay historia que mejor demuestre cómo, en tiempos de crisis, la bondad engendra más bondad que la historia de Patsy Roberts, de 87 años. Patsy es descrita como la “matriarca” de su cuadra – una fuerte y fiel amiga y vecina de la comunidad de Belle Harbor en Rockaway. A Patsy nunca se le ha olvidado el cumpleaños del cartero, nunca ha pasado por el lado a un contenedor de basura tirado sin recogerlo, y nunca ha vacilado para cocinarle una comida a aquellos que estén necesitados. Estos actos de generosidad forman parte de la vida diaria de Patsy, según camina a lo largo de la playa por las mañanas y en su camino a la iglesia todos los domingos.

Tras el paso del huracán Sandy, se vio obligada a desalojar el hogar donde ha vivido por 50 años. Muchos de sus bienes personales fueron destrozados, incluyendo miles de postales de amigos y familia que había guardado a través de los años. Patsy le dijo a su hija, Virginia, y a su yerno, Cristian, que había estado guardando las postales para “leerlas cuando me llegara el momento de recordar a todas las personas que amo.”

 

 

 N.Y., 4 de noviembre de 2012 -- La sobreviviente de Sandy en Rockaway abraza a su sobrina nieta Jasmine.

Patsy le dio fortaleza a la familia durante la tormenta. “Al principio no quería desalojar su hogar,” dijo Virginia. “Pero después acepto venir a nuestro hogar, que queda más retirado del océano.” Como a las 11:00 p.m., el hogar de los Dobles se vio rodeado de inundaciones de hasta cinco pies. “Postes de la telefónica y vehículos cursaban por el agua,” dice Virginia. “No estoy siendo melodramática cuando les digo que nunca he estado más asustada en mi vida. Mi cuñado llamó para dejarnos saber que un incendio se dirigía en nuestra dirección. Después vimos las llamas que llegaban a 13 pies de altura.”

Cuando Virginia le informó a su madre que tendrían que desalojar el hogar y salir al agua, Patsy dijo “Bueno, si eso es lo que tenemos que hacer, lo haremos.”

“Subió las escaleras y se puso su abrigo impermeable – el que utilizaba durante sus caminatas mañaneras – y mantuvo la calma,” dijo Virginia. “El haber vivido durante la Segunda Guerra Mundial y la Gran Depresión le ha ensenado a ser de esta manera. Yo, sin embargo, estaba histérica.  Fue la calma de mi madre lo que me ayudo.”

Según el esposo de Virginia inflaba bolsas de basura para usar como salvavidas, la familia vio un vehículo negro conducir entre las aguas que inundaban la calle frente a su hogar. “Era como si fuera un espejismo,” dijo Virginia. “Ocho chicos a bordo de una balsa nos gritaron, ‘Permanezcan en su hogar. ¡Los vientos han dado un viraje!”

El fuego había cambiado de dirección. “No sé quiénes eran, pero salvaron nuestras vidas,” dijo Virginia.

Antes de hacer planes de reparaciones para que Patsy pueda regresar a su vivienda de toda la vida, la familia está a la espera de oír cuanto de los daños serán cubiertos por la póliza de seguro en caso de inundaciones de Patsy. Mientras tanto, su yerno, Cristian, quien dice que cada postal que ella ha enviado puede ser considerada una “pequeña oración”, ha iniciado una campaña en los medios. Hasta el momento, Patsy ha recibido más de 1,500 postales.

“Es maravilloso,” dice Virginia. “Ella era una mujer muy activa y ahora no puede salir por los daños y la calidad del aire. Las postales le sirven como terapia.”

 New York, N.Y., 14 de diciembre de 2012 -- Patsy Roberts, sobreviviente del huracán Sandy, en la habitación de su sobrina nieta con las cartas que recibió de vecinos, amigos y extraños tras ser desplazada de su hogar por la tormenta.

El esposo de Virginia no le dijo con anticipación sobre sus planes de hacer la campaña de postales para Patsy, y fue mejor que no lo hiciera. “Yo soy como el Grinch,” bromea Virginia. “¡Estoy tan contenta que no me dijo porque lo más probable le hubiese dicho que no lo hiciera! Pero esto ha sido muy bueno para ella. El apoyo y aprecio han sido impresionantes. Por medio de las postales las personas han compartido detalles personales de sus vidas, no solo cosas superficiales. Están estableciendo una verdadera conexión. Sirve para restaurar la fe en la humanidad.”

Para aquellos que buscan maneras de hacer una diferencia en la vida de un sobreviviente del huracán, a continuación les ofrecemos una lista de organizaciones que ofrecen ayuda a los sobrevivientes de Sandy, tanto durante como después de las fiestas:

  • Toys for Tots (en inglés): Esta organización, que es operada por los Cuerpos de las Fuerzas Marinas de los Estados Unidos, perdió mucho de su inventario de juguetes durante la tormenta.
  • Fashion Delivers: Una organización sin fines de lucro que recauda el inventario sobrante de compañías para distribuir a los necesitados. El grupo ha organizado una compra navideña gratis para los sobrevivientes de Sandy para este sábado, 22 de diciembre, y domingo, 23 de diciembre. Para asistir debe estar inscrito con FEMA y tener su número de inscripción a la mano. Los residentes de Staten Island que quieran recibir una invitación deben comunicarse al 718-987-1931 con Tony Navarino de Tunnel to Towers, una agencia que trabaja en colaboración con Fashion Delivers. Para más información visiten www.FashionDelivers.org (en inglés)
  • Believe in Belle Harbor: Una organización fundada por la familia Roberts y el equipo Rubicon, un equipo de veteranos retirados quienes trabajan como voluntarios en las zonas de desastres. www.believeinbelleharbor.com (en inglés). Equipo Rubicon: www.teamrubiconusa.org (en inglés)
  • Where to Turn: Esta organización ha organizado un evento donde las familias podrán elegir dos juguetes por niño. El evento tomará lugar en una de sus viejas tiendas localizadas en 3948 Amboy Road en Great Kills, Staten Island, de 12 p.m. a 7 p.m. hasta la Víspera de Navidad. Para ser elegibles, las familias deben mostrar una identificación con foto que sirva como prueba de que viven en el área afectada, al igual que su número de FEMA. www.where-to-turn.org (en inglés)
  • BrotherMelo: Este programa dirigido a los jóvenes celebrará una fiesta de navidad  para las familias afectadas por el huracán Sandy donde regalaran juguetes, ropa, y otros artículos para el hogar que les han sido donados. La fiesta será el sábado, 22 de diciembre en el Centro Comunitario 110 West 9th Street, Brooklyn, N.Y. 11231, Red Hook, Brooklyn, de la 1 p.m. a 3 p.m. Para más información y oportunidades de ser voluntario, envíe un correo electrónico a karlharpersanders@yahoo.com
  • Otras organizaciones que ofrecen asistencia a los sobrevivientes de Sandy:

Un compromiso a largo plazo de permanecer con Nueva York, sus hospitales y los esfuerzos de recuperación

Autor: 

Paneles de techos destrozados, cables colgando, capas de polvo cubriendo todas las superficies, losetas rotas dejando el concreto al descubierto, grietas en las paredes, y en algunos casos extremos hasta paredes completamente destrozadas. Luces de inundaciones y construcción por los pasillos. El ruido de los abanicos. Trabajo fuerte. Y determinación.

Esta es la escena que presenciamos Mike Byrne y yo el viernes, después de pasar par de horas en el Hospital Bellevue y el Hospital de Coney Island. Hace par de semanas también visité el Hospital de NYU. He tomado el tiempo para estas visitas porque creo que es de suma importancia ver de primera mano los daños que sufrieron los hospitales y oír directamente las experiencias que han vivido sus empleados, al igual que sus ideas y recomendaciones para poder avanzar hacia adelante tras el desastre.

 Era importante que Mike Byrne estuviese presente durante las visitas. Mike no solo es neoyorquino, sino que también es mi persona de contacto en Nueva York y el responsable de coordinar los esfuerzos de recuperación y respuesta de FEMA. Nuestro esfuerzo de recuperación es algo muy personal para él. Aparte de su conexión con Nueva York, Mike también ha trabajado en muchos proyectos de recuperación y es la persona más apta para realizar este tipo de trabajo.

Tuvimos que ponernos botas protectoras y máscaras antes de inspeccionar los daños sufridos y visitar las áreas donde se están realizando los trabajos de recuperación debido a que el área aún estaba siendo descontaminada y limpiada. Visité la planta baja del hospital donde se encuentran los equipos y sistemas mecánicos. Esta área se vio completamente inundada durante Sandy, lo que destrozó todos estos equipos. La pintura naranja en la pared sirve como recordatorio del alto nivel que alcanzó la inundación.

Vimos el mismo tipo de daños en el Hospital de Coney Island – bombas de agua, sistemas eléctricos, sistema de computadoras – todas cosas necesarias para el funcionamiento de las facilidades. Visité uno de los cuartos de bombeo que había sido completamente inundado. El hospital solo está atendiendo a personas que requieran cuidado de emergencias mientras continúan los esfuerzos de recuperación para que el hospital vuelva a su capacidad completa de funcionamiento.

Me aseguré de darle las gracias al personal que está trabajando para que el hospital pueda reabrir sus puertas nuevamente. Aunque el progreso sea gradual, es bueno para la comunidad el ver que algunos de los servicios ya han sido restaurados.

El personal que sirve a la comunidad es muy impresionante – ha sido su esfuerzo y determinación lo que ha ayudado a la comunidad a salir adelante. Lo que es aun más impresionante es que el personal de trabajo son ellos mismos sobrevivientes, quienes tienen que no solo trabajar para que el hospital pueda volver a su funcionamiento, sino que tienen su propia recuperación personal por la que preocuparse.

Quiero compartir algunas fotos de ambos hospitales:

Bellevue

Craig Fugate visita las áreas del hospital que sufrieron daños
LEYENDA: NewYork, N.Y., 14 de diciembre de 2012 – El Director Ejecutivo Asociado para el Manejo de las Facilidades del Hospital Bellevue, Michael Rawlings, en el centro, muestra los daños ocasionados por el huracán Sandy al Administrador Craig Fugate, a la izquierda, y al Coordinador Federal de FEMA, Michael Byrne, a la derecha. Debido a los trabajos siendo realizados, se requiere que los visitantes usen equipo protector en las áreas donde los esfuerzos de limpieza continúan.

Craig Fugate visita el hospital

 Nueva York, N.Y., 14 de diciembre de 2012 – El Director Ejecutivo Asociado para el Manejo de las Facilidades, Michael Rawlings, en el centro, sirve como guía durante la visita del administrador Craig Fugate, a la izquierda, y el Coordinador Federal de FEMA, Michael Byrne, a la derecha, al Hospital Bellevue en Manhattan. La línea naranja en la pared indica los niveles de inundación tras el paso del huracán Sandy. Debido a los trabajos siendo realizados, se requiere que los visitantes usen máscaras y botas de goma.

 Coney Island

inside hospital control room

Nueva York, N.Y., 14 de diciembre de 2012 – El Administrador de FEMA, Craig Fugate, segundo desde la derecha, recibe una visita guiada del Hospital de Coney Island del Director de Facilidades, Daniel Collins, derecha, y del Vicepresidente del hospital, Arthur Wagner. Personal de FEMA y del hospital también estaban presentes durante la visita.

examining damaged floor

Nueva York, N.Y., 14 de diciembre de 2012 – El Administrador de FEMA, Craig Fugate, en el centro, y el Coordinador Federal de FEMA, Michael Byrne, segundo desde la derecha, escuchan atentamente al Vicepresidente del Hospital de Coney Island durante su visita a las áreas que fueron afectadas por las inundaciones causadas por el huracán Sandy. Las inundaciones causaron daños a la gran mayoría de los componentes operacionales del hospital.

inside damaged hospital

Nueva York, N.Y., 14 de diciembre de 2012 – El Administrador Craig Fugate, a la derecha, y el Coordinador Federal de FEMA, Michael Byrne, a la izquierda, visitan las áreas afectadas por el huracán Sandy en el Hospital de Coney Island. Fueron acompañados por la administración del hospital, quienes les demostraron las áreas del hospital que fueron impactadas por el huracán. Este cuarto tiene equipo de resonancia magnética que fue destrozado durante las inundaciones.

Durante mis conversaciones con el personal de ambos hospitales, discutí tres pasos que considero de suma importancia para poder avanzar tras el paso del huracán Sandy. Estos pueden ser descritos como el ahora, el trabajo temporero e inmediato, y el trabajo y planificación a largo plazo.

El primer paso, o el “ahora”, consiste de ayudar al hospital con las deudas que tienen debido a los costos que han incurrido desde que la tormenta azotó al día de hoy. Les llamamos medidas protectoras, y como parte de la declaración de desastre mayor emitida por el Presidente para los condados en Nueva York, podemos reembolsarles por su trabajo de emergencia.

A partir de este primer paso, el segundo consiste de cuánto trabajo temporero se puede realizar para restaurar el funcionamiento del hospital. Estos son los pasos intermedios, pero se basa en dar prioridad y fijarse en los aspectos críticos y necesarios para servir a la comunidad – ya estos sean el departamento de urgencias, psicológico o radiología. Estas soluciones no son necesariamente permanentes, pero hay que seguirlas de la misma manera que cuando se abre una clínica: hay que preguntarse cuál es el próximo paso a seguir, y si este hospital ofrece algún servicio que no ofrezcan otros hospitales en el área, lo que demostraría que hay aun mayor necesidad de seguir adelante.

Continuando en el tema de funcionamiento, según el personal analiza soluciones de largo plazo, les exhorte a mirar más allá de las tareas de reconstrucción y los cambios basados en los efectos del huracán Sandy. Lo que quiero decir por eso es que si basamos nuestros arreglos en lo que ocurrió durante el huracán Sandy, no nos estamos preparando para mitigar daños para el peor de los casos, y la próxima tormenta podría ser mucho peor. Esto ocurrió tras el paso del huracán Irene. Se hicieron cambios y modificaciones a los planes de protección basado en el impacto que tuvo el huracán Irene, pero esto no ayudo durante el paso de Sandy debido a que fue una tormenta con vientos y lluvias más devastadores.

Todos los que trabajamos en el manejo de emergencias tenemos que hacer un cambio en la manera en que trabajamos para fortalecer y mejorar nuestras comunidades. No podemos intentar fortalecer y mejorar basándonos solo en la última tormenta que azotó, porque sino en los próximos 10 años, si ocurriese una tormenta con peores repercusiones, nos estaríamos enfrentando al mismo problema que hoy – ¿y entonces qué se logró con estos cambios?

El equipo de Mike Byrne está compuesto de personas que conocen el funcionamiento de los hospitales, y vamos a realizar el trabajo necesario. No quiero dejar pasar oportunidades y quiero que el trabajo se haga bien desde el principio, así que le he dicho al equipo que nuestro mantra es ser rápidos, pero no trabajar con prisa. Nuestro objetivo es que el trabajo se haga de una vez, pero que esté hecho en su totalidad y que esté bien hecho.

El trabajo de recuperación que falta por hacer y al que se enfrentan individuos, familias, negocios, y hospitales no se completará de la noche a la mañana, tomará tiempo, pero no hay prisa porque la ayuda no irá a ningún lado. El compromiso de FEMA es permanecer en Nueva York – como en todos los otros estados afectados – hasta que el trabajo esté realizado. El personal de FEMA (los especialistas en relaciones comunitarias y los especialistas en la inscripción por asistencia) continúan su labor en los vecindarios afectos reuniéndose con sobrevivientes de desastre. Y sé que Mike continua asistiendo a las reuniones del municipio, donde se reúne en persona con sobrevivientes. De la misma manera que nos gusta escuchar las experiencias de primera mano del personal del hospital, también queremos conversar con los sobrevivientes y poder responder a sus preguntas directamente.

La Secretaria Donovan, del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, se ha dado a la tarea de trabajar directamente con las comunidades afectadas para determinar qué es necesario para el proceso de recuperación, y su presencia también continuará en el área. Mike y el resto del equipo de FEMA en Nueva York, continuaran trabajando de cerca con el equipo de la Secretaria Donovan para proveer apoyo al Estado y las comunidades afectadas.

Una vez más, porque no puedo decirlo lo suficiente – FEMA se quedara trabajando en Nueva York hasta que el trabajo esté completado.

Una manera “Maverick” de mantener la calma

Autor: 

Cuando Jack Zenkel, 10, estuvo hospitalizado hace seis años por una herida a la cabeza, su madre, Michele, permaneció en vela a su lado. Michele estaba preocupada pero determinada en mantenerse optimista. Mientras Jack descansaba en su camilla, una mujer cargando un pequeño y peludo perro de terapia entró a la habitación. El rostro de Jack se iluminó inmediatamente al ver al perro. Jack pasó los próximos minutos acariciándolo y abrazándolo.  “Me sorprendió el efecto que tuvo el perro en mi hijo. El perro hizo una gran diferencia,” expresó Michele.

Al ver como la condición de Jack mejoraba, Michele pensó en Maverick, el perro de la familia. Lo habían adoptado cuando cachorro y siempre había sido manso y paciente. Maverick había recibido entrenamiento en la escuela para perros guía Guiding Eyes for the Blind pero “nunca lo terminó”, dijo Michele. Maverick no pasó uno de los exámenes y “lo dejaron ir de la escuela” nos comentó Michele. “No les gusta decir que un perro ha sido rechazado.”

A pesar de que Maverick no estaba destinado a ser un perro guía, sí fue aceptado por el Good Dog Foundation, una organización sin fines de lucro con sede en la ciudad de Nueva York que se dedica a ayudar a que “perros ayuden a sanar a humanos”.  Los perros de Good Dogs y su equipo de entrenadores visitan con  regularidad  a  niños y adultos en hospitales, centros de cuido, hogares de ancianos, escuelas y bibliotecas.

48 horas tras el paso del huracán Sandy, Michele viajó con  Maverick de su hogar en Westchester County al Centro de Recuperación por Desastres de FEMA (DRC, por sus siglas en inglés) localizado en Long Beach, NY, donde la tormenta arrasó con la comunidad playera. “Tener un perro en el campo no solo ayuda a reducir los niveles de estrés de algunas personas, sino que también sirve como entretenimiento para niños, lo que permite que sus padres tengan tiempo de completar la documentación necesaria,” explica Michele.

Long Beach, N.Y., Dec. 2, 2012 -- Maverick, provides comfort to disaster survivors, Ashley Mejilla and Cassidy Sabel at a FEMA Disaster Recovery Center (DRC) in Long Beach, New York. The Good Dog Foundation provides comfort dogs to assist in stressful situations. FEMA sets up DRC's in affected neighborhoods to help residents with their disaster recovery.

Esto es verdad en particular para las familias que han sido desplazadas y se están  hospedando en los refugios con sus mascotas. Cuando la sobreviviente Anna Park y sus dos hijas llegaron al DRC un día de diciembre, las dos niñas inmediatamente corrieron en dirección al dulce canino. El hogar de la familia, que quedaba a pocas cuadras de la playa, había sido inundado durante la tormenta, con niveles de agua que llegaban a la cintura. Anna, sus dos hijas – Eliana, 7 y Jessica, 5 – y sus tres Chihuahuas lograron escapar entre las torrentes de agua.

Debido a que su apartamento tuvo que ser destrozado, Anna y sus hijas están viviendo con su madre. Por falta de espacio, sin embargo, sus mascotas se han estado hospedando en un refugio de mascotas.

Las niñas pasaron  la hora jugando y acariciando a Maverick mientras su madre aprovechaba de este tiempo para reunirse con los oficiales de recuperación  por desastres. Park estaba recibiendo asistencia de alquiler de FEMA, pero hace poco su trabajo en la biblioteca local fue reducido de tiempo completo a tiempo parcial. Ahora Park está buscando un trabajo a tiempo completo y un lugar donde vivir, y quería recibir más información sobre los tipos de asistencia a los que podría ser elegible.

“No eres como nuestros cachorros” le decía Eliana a Maverick. “Ellos son más salvajes. Mi abuela no los deja entrar a la casa.”

Long Beach, N.Y., Dec. 2, 2012 -- Maverick, provides comfort to disaster survivor, Elliana Park at a FEMA Disaster Recovery Center (DRC) in Long Beach, New York. The Good Dog Foundation provides comfort dogs to assist in stressful situations. FEMA sets up DRC'sin affected neighborhoods to help residents with their disaster recovery.

“Nos gustas casi igual que nuestros cachorros” agregó su hermana Jessica.

Maverick no parecía haberse ofendido por el comentario.

Cuando llegó la hora de irse, lo abrazaron, y se les hizo difícil decir adiós al perro que no pasó la escuela de perros guía, pero aun así  logró crecer para vivir una vida de servicio.

Un sobreviviente de Rockaway enfrenta su “nuevo normal”

Autor: 

Escrito por: Hanna Vick, Asistente de Asuntos Externos, Centro de Información Conjunta, Huracán Sandy en New York

Un mes tras el paso del huracán Sandy, Mike Byrne, mi jefe y Oficial Federal de Coordinación en New York, reflexionó sobre el trabajo que se ha realizado y el que aún falta por hacer. En su blog, hicimos una promesa que continuaríamos compartiendo historias y actualizaciones, así que quiero compartir la historia de Rita M., una sobreviviente de Rockaway, Queens:

El año pasado, muchos de los residentes de Rockaway desalojaron sus viviendas en anticipación del huracán Irene. Al final nada ocurrió, y por esta razón decidimos permanecer en nuestros hogares  en espera de Sandy.

Nunca más. Hemos aprendido que cada tormenta es diferente – con sus propias consecuencias.

Como a las 6 de la tarde, antes de la llegada de la tormenta, camine a la playa con mis tres niños y vi cuan fuerte era el oleaje – el agua cubría las aceras y carreteras, y ni siquiera habíamos alcanzado la marea alta. Nos cruzamos con un hombre que ha vivido en el área por más de 50 años, y nos comentó que en todos esos años nunca había visto algo como esto.

En toda la noche, creo que solo pude dormir un total de 20 minutos. Perdimos la electricidad como a las 7:30. Cuando los niveles de agua llegaron como a los tres pies parece que la misma entró al sistema electrónico de los vehículos porque comenzaron a sonar las alarmas, y las ventanas y baúles se abrían solos. El cielo se iluminó de rosado por incendios en el área. Después me entere que los hogares se estaban quemando a solo pocas cuadras de mi casa. Un vecino se paró fuera de su hogar haciendo señas con una linterna y ofreciendo su hogar a aquellos que escapaban de los hogares incendiados.  Una vez dentro de su hogar el vecino cayó en cuenta que no conocía a ninguna de estas personas. También se veían personas viajando en  kayaks y tablas de boogie por la carretera.

A la mañana siguiente teníamos más de cinco pies de agua dentro de nuestro hogar. El sótano, que sirve como la habitación de mi hijo, estaba completamente inundado. Todos sus libros, ropa, muebles, y nuestro calentador de agua y calefacción fueron destrozados, y se encontraban cubiertos de mugre y aguas residuales. Cuando abrí la puerta de entrada me encontré con escombros y arena por todos lados.

Trate de excavar una salida. Tenía que hacer algo; mi esposo sufre de fibrosis pulmonar y no puede esforzarse. Fácilmente pude haber dicho “No voy a lidiar con esto” pero decidí seguir escavando.  Cuando mis hijos me vieron excavando, se unieron a ayudar.

En realidad no sabíamos qué más hacer. Hay mucha información sobre cómo prepararse para una tormenta, pero no tanta sobre qué hacer después de la tormenta.* Dos días después cuando se nos empezó a acabar la comida también nos llegó información sobre qué iglesias y tempos estaban abiertos donde podríamos ir a comer. Nos comunicamos con FEMA y nuestro agente de seguros.

No fuimos los únicos afectados en nuestra familia – tres de mis hermanos fueron desplazados. Si solo uno de nosotros hubiese sido afectado, hubiésemos podido ayudar, pero todos estamos pasando por lo mismo. Mi esposo, mis cuatro hijos y yo nos fuimos a quedar en el garaje de mi hermana en Brooklyn, donde todos compartimos una habitación con un colchón inflable

Con la excepción de una familia (quienes tenían planes de mudarse), todos los residentes de Rockaway tenemos planeado regresar a nuestras viviendas. Nuestros seguros solo cubren daños por el viento y no inundaciones. Recibimos de FEMA cerca de $2,000 para arreglos de vivienda temporera y $7,700 para reemplazar el calentador de agua, sistema de calefacción y otros bienes que fueron dañados por el desastre. Recibimos el dinero de FEMA el mismo día que recibimos la denegación de nuestra compañía de seguro. Ahora tenemos que enviarle a FEMA nuestra información de seguro para ver si somos elegibles para algún otro tipo de asistencia.** Todavía tenemos mucho que limpiar y reemplazar – incluyendo nuestros vehículos.

Se siente como si estuviésemos todos los días yendo a Lowe’s y Home Depot. Mi esposo y yo estamos tratando de encontrar maneras de reconstruir que nos protejan de futuros desastres.

Mis hijos me preguntan que cuándo todo volverá a la normalidad. Yo les digo que no estoy segura si las cosas volverán a ser como eran. Definitivamente nuestra perspectiva ha cambiado y tomaremos con mayor seriedad las advertencias de tormentas en el futuro. También tomaremos las debidas precauciones, como no guardar tantos artículos de importancia en el sótano. No seremos capaces de conducir a nuestros hijos en un vehículo por un tiempo.  Creo que pasará un largo tiempo antes de que las cosas vuelvan a la normalidad. Tendremos que aceptar nuestro nuevo normal.

 tienen un apellido diferente en la leyenda al pie de la foto. Rita mantiene su apellido de soltera.

Foto de la familia: nota: tienen un apellido diferente en la leyenda al pie de la foto. Rita mantiene su apellido de soltera.

* Como referencia, visite listo.gov para información sobre cómo recuperarse de un desastre, cómo elaborar un plan familiar de emergencias y cómo preparar un equipo de suministros de emergencias.

**FEMA recomienda a todos los sobrevivientes, estén o no estén asegurados, a inscribirse con FEMA para recibir asistencia lo más pronto posible. Aunque FEMA no puede duplicar beneficios, aquellos afectados podrían ser elegibles para recibir algún tipo de asistencia mientras esperan la compensación de la compañía de seguro.

De North Dakota a New York, el largo viaje de una Especialista en Relaciones Comunitarias

En FEMA, mucho de nuestro trabajo consiste en servicio de atención al cliente y mi jefe, el Administrador Fugate, suele referirse a nuestros equipos de Relaciones Comunitarias como la cara de FEMA. Y con mucha razón, ya que estos son los equipos quienes literalmente se van a la calle para hablar con los sobrevivientes en sus hogares, apartamentos o en los refugios.

Los equipos de Relaciones Comunitarias también llevan a cabo la misión denominada AIR, que significa Avalúo, Información, y Reporte. Se encargan de reportar lo que ven en el campo, lo que permite que las oficinas de desastres estén al tanto de la situación. Esta información es crítica para poder establecer prioridades.

Los equipos de Relaciones Comunitarias siguen instrucciones del personal local para el manejo de emergencias y ofrecen sus servicios donde sean necesarios, dependiendo de las circunstancias. Pueden trabajar respondiendo a llamadas de sobrevivientes en la oficina local para el manejo de emergencias o con la Guardia Nacional para organizar artículos y provisiones, distribuir comida, agua y mantas a aquellos que las necesitan. Por supuesto, gran parte de su trabajo también consiste en asegurarse que todas las personas que fueron afectadas por el desastre se inscriban con FEMA.

New York, N.Y., 29 de noviembre de 2012 – La especialista en Relaciones Comunitarias Jean Riendeau ha trabajado con FEMA desde 1997, año en el que sobrevivió las inundaciones del Rio Rojo en North Dakota. Desde entonces, ha trabajado en más de 50 zonas de desastres, incluyendo New York tras el paso del huracán Sandy.

New York, N.Y., 29 de noviembre de 2012 – La especialista en Relaciones Comunitarias Jean Riendeau ha trabajado con FEMA desde 1997, año en el que sobrevivió las inundaciones del Rio Rojo en North Dakota. Desde entonces, ha trabajado en más de 50 zonas de desastres, incluyendo New York tras el paso del huracán Sandy.

El siguiente es un relato de Jean Riendeau, una veterana de nuestro programa de Relaciones Comunitarias, quien también fue una sobreviviente de desastre tras las inundaciones del Rio Rojo en North Dakota en el año 1997. Ella es una de más de 1,000 especialistas de Relaciones Comunitarias trabajando en New York.

Pasé la semana pasada trabajando en Coney Island y Brighton Beach como especialista en Relaciones Comunitarias, y a pesar de los años que llevo haciendo esto, todavía me emociono. Cuando esto ocurre, sigo los consejos de un mentor que tuve hace muchos años: “Llora en tu habitación de hotel por la noche, pero nunca frente a un sobreviviente.” No quiero que piensen que me inspiran lástima, sino que quiero darles fortaleza.

Sé cómo se siente perder todo en un desastre. Me uní a FEMA en 1997, el mismo año en el que tuve que desalojar mi hogar durante las inundaciones del Rio Rojo en Grand Forks, North Dakota. Para aquel entonces, era el desalojo más grande que había ocurrido en la historia del país; casi toda la ciudad de alrededor de 50,000 personas se habían visto obligados a evacuar el área.  Me fui a Fargo, donde pase 10 días durmiendo en un sofá en el apartamento de mi hijo.  Supongo que fue en ese momento que mis instintos por las relaciones comunitarias salieron al aire. Un amigo y yo encontramos un lugar cerca de una universidad donde los desalojados podrían reunirse. Instalamos computadores y la Cruz Roja y otras organizaciones se establecieron allí. No era un lugar para donaciones, sino un sitio donde las personas podían relacionarse y compartir información.

Desde entonces he trabajado en más de 50 zonas de desastre a través de todo el país, desde los incendios forestales en California a tornados en Kentucky y Missouri, a huracanes en Florida. Aprendí cuan resistentes las personas de New York pueden ser la última vez que estuve en el estado, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre. Trabajé con casos de necesidades especiales en el muelle. Asistí a una mujer que acababa de salir del hospital y había sufrido quemaduras en más de 80 por ciento de su cuerpo. Me pidió que la empujara en su silla de ruedas hacia una pared donde había fotos de las personas desaparecidas. Ella apuntó a varios rostros diciendo “conozco a esa persona… conozco a aquella persona.” Quedé sumamente impresionada con su fortaleza. Estaba determinada a sobrepasar su trauma, y lo estaba haciendo teniendo conversaciones sobre su experiencia y lo que le ofrece el futuro.

En estos días, en Brooklyn, caminamos con linternas por pasillos oscuros, con cuidado de no tropezarnos con la basura que sacan los residentes que están confinados en sus hogares. La mayoría de estas personas son ancianas y han estado viviendo sin calefacción o electricidad. Necesitan comida, agua y medicinas. Nosotros nos aseguramos de informarle sobre la situación a nuestros contactos de FEMA y otros colaboradores para que estas personas reciban lo que necesitan. El hospital más cercano estaba fuera de servicio así que unidades de la American Medical Response y la Guardia Nacional trabajaron en conjunto para ofrecer chequeos de salud a la comunidad.

Una de las partes más difíciles de este trabajo es poder aguantar la frustración de los sobrevivientes: “¿Por qué la asistencia se demora tanto? ¡Por qué es tan lento!” He aprendido a no tomarlo como algo personal. Sé que estoy lidiando como personas que han sido despojados de su seguridad y en ocasiones hasta su subsistencia. Y yo soy la que está en frente de ellos con una camisa de FEMA.

Sé cómo se siente el trauma, la pérdida de seguridad, la sensación de impotencia y en ocasiones hasta la falta de esperanza. Para superar la perdida, sin embargo, hay que pasar por todas las etapas de duelo.

Tras la evacuación de Fargo, regresé a Grand Forks donde la electricidad era intermitente y había letrinas en todas las esquinas.  La vivienda de mi suegro estaba totalmente destruida; fue uno de los hogares que se vieron en las noticias. Le ayudamos a mudarse a un nuevo hogar, y tuvimos un remolque de FEMA en nuestra propiedad. Mi hija y nietos se mudaron a otra ciudad por un año, nuestro negocio cerró, y amigos fallecieron. Recibí asistencia de FEMA y un préstamo de la Asociación de Pequeños Negocios de Estados Unidos (SBA, por sus siglas en inglés) [durante desastres, SBA ofrece préstamos con bajos intereses para individuos y familias que han sido afectado por el desastre] y comencé a reconstruir mi vida. Por eso es que hago este trabajo.

Cuando les digo a las personas que las cosas “mejorarán,” me alegra y estoy muy agradecida de poder decir que hablo por experiencia.

Estado o región: Nueva York (en inglés)

Desastre relacionado: Huracán Sandy en Nueva York

New Jersey, un mes después: camino a la recuperación tras el paso de Sandy

Autor: 

Es difícil creer que llevo ya más de un mes trabajando junto al equipo de mitigación de desastres en New Jersey. Han pasado treinta y cinco días desde que el huracán Sandy tocó tierra en la costa de New Jersey el día 29 de octubre. Este ha sido uno de los desastres más dañinos en la historia de New Jersey – azotando la costa con olas de más de 14 pies de altura y ráfagas de viento de hasta 88 mph. Aun más inquietante fueron las 122,000 estructuras que se vieron afectadas a través de los 21 condados de New Jersey – muchas de ellas sufrieron daños o fueron destrozadas. He viajado a las comunidades más afectadas, me he reunido con las personas que han perdido sus hogares, he conversado con los niños que no han podido regresar a las escuelas, y me he comprometido a trabajar con las autoridades locales y estatales para ofrecer mi asistencia en los esfuerzos de recuperación. A un mes tras el paso del huracán, mi prioridad continúan siendo las personas – los sobrevivientes de la tormenta.

Las comunidades se van recuperando según las familias y negocios en el área se recuperan,  y será de esta manera que el estado de New Jersey podrá sobrevivir y ser más fuerte que nunca. Se han desembolsado más de $730 millones en asistencia federal para recuperación por desastres para la reconstrucción del estado jardín. A pesar de que al día de hoy hay más de 2,600 especialistas federales trabajando para apoyar los esfuerzos de recuperación en New Jersey, todavía falta mucho por hacer.  

Aún antes de que Sandy azotara, equipos federales y estatales de respuesta a desastres estaban en alerta con provisiones y artículos necesarios. Según Sandy avanzaba por la costa noreste, FEMA y el Departamento de Defensa establecieron Bases de Apoyo ante Incidentes en Westover, Mass. y Lakehurst, New Jersey para poder situar provisiones y otros artículos cerca de las áreas que serían afectadas por el huracán. Tras el paso de la tormenta, se han servido más de 1.7 millones de comidas y 2.6 millones de bocadillos a los sobrevivientes y personal de primera respuesta.

La Guardia Nacional de New Jersey envió una fuerza de 2,200 guardias. Asimismo, el Contrato Compacto de Asistencia de Manejo de Emergencia (EMAC, por sus siglas en inglés) facilitó el despliegue de 440 personas y equipos provenientes de 12 estados para dar apoyo a New Jersey. Incluyendo a la policía, quienes ofrecieron servicios médicos y de emergencias, y trabajaron en conjunto con nosotros y otras agencias para llevar a cabo operaciones de socorro y sustento inmediatamente seguido al desastre. Muchos han jugado un papel importante durante el desastre, como el Servicio Nacional de Meteorología en predecir y seguir la tormenta, la Guardia Costera de los Estados Unidos en los esfuerzos de búsqueda y rescate, el Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos en apoyar las operaciones de los refugios, y el Cuerpo Armado de Ingenieros de los Estados Unidos en proveer generadores eléctricos de emergencia. Nuestra respuesta a la tormenta ha sido energética y vigorosa, y mantendremos esta actitud durante todo el proceso de recuperación.

Bandera de los Estados Unidos

Seaside Heights, N.J., 28 de noviembre de 2012 – Los residentes de Seaside Heights en New Jersey izaron la bandera de los Estados Unidos.

Fue evidente que uno de los primeros pasos a tomar seria restaurar los servicios de electricidad a los más de 2.6 millones de hogares, negocios y clientes de gobierno. Para esto era necesario que toda la comunidad se uniera. El Departamento de Energía trabajó de cerca con la Junta de Servicios Públicos del estado para unir a más de 23,000 profesionales de servicios públicos de New Jersey quienes, con la ayuda de compañías a través de todo el país, trabajaron para restaurar el servicio por todo el estado. El Departamento de Defensa transportó por aire a personal y equipo de la costa oeste a New Jersey. El clima no nos favoreció con las temperaturas frías e invernales que afectaron la región.  Una semana tras el paso de Sandy, la tormenta del noreste trajo suficiente nieve como para derrumbar más arboles y cables de electricidad, lo que retrasó los esfuerzos de limpieza por un día. Esto significa que miles de cientos de residentes aún estaban sin electricidad. Para el 14 de noviembre, la electricidad había sido restaurada en todo hogar y negocio en buenas condiciones como para recibir la misma.

Conseguir combustible también se convirtió en un reto. El Presidente Obama autorizó el uso de combustible diesel con bajo contenido de azufre de las reservas federales para dar electricidad a los vehículos del gobierno y otros vehículos que se utilizarían en los esfuerzos de respuesta al desastre. Se establecieron seis estaciones de suministro de combustible para servir al personal de primera respuesta.

Una de las partes más satisfactorias del trabajo de recuperación por desastres es tener la oportunidad de trabajar con las agencias voluntarias. Estas agencias jugaron un papel fundamental en proveer refugio a las personas afectadas – una gran ayuda en un momento crítico para aquellas familias que fueron desplazadas de sus hogares.

  • En la cumbre hubieron 107 refugios con 4,370 personas. En tan solo tres semanas todos los refugios pudieron cerrar ya que los residentes desplazados habían encontrado dónde hospedarse.
  • Para cuando los centros de alimentación ya no eran necesarios, más de 1.7 millones de comidas y 2.6 millones de bocadillos habían sido servidos.
  • Más de 31,000 equipos de limpieza y 23,000 equipos de comodidad personal fueron distribuidos. Organizaciones voluntarias ofrecieron sus servicios a miles de residencias haciendo limpieza y recolección de fango mientras también distribuían artículos y otros servicios a cientos de miles de personas – y mascotas – que fueron afectadas.
  • Estas organizaciones han registrado más de 600,000 horas de trabajo valoradas en $12.8 millones de dólares.

Les extiendo a estas personas y compañías mi más profundo agradecimiento por la ayuda que le han ofrecido a los sobrevivientes del huracán Sandy.

Voluntaria de la Cruz Roja Americana
 

Ortley Beach, N.J., 28 de noviembre de 2012 – Sharon Meyers, una voluntaria de la Cruz Roja, distribuye comidas a los residentes de Ortley Beach, N.J. De la distribución de comidas a la distribución de artículos de limpieza y ropa, la Cruz Roja ofrece asistencia por desastres a los residentes afectados por el huracán Sandy.

Nuestro plan es que, trabajando de cerca con nuestros colaboradores, podamos enfrentar los problemas de vivienda para ofrecer opciones a los individuos y familias. Según los sobrevivientes tratan de arreglárselas con lo que resta de sus hogares y pertenencias, tenemos que ayudarles a encontrar lugares seguros donde vivir. FEMA empleó el programa de Asistencia de Albergue Transitorio (TSA, por sus siglas en inglés) para ofrecer vivienda en 340 hoteles durante las primeras cuatro semanas a casi 3,000 individuos y familias. Esta es una solución temporera, al largo plazo quiero que estas personas puedan regresar a sus hogares. La semana pasada el gobernador Christie aprobó una solución de vivienda de largo plazo para New Jersey. Requiere el uso máximo de las propiedades rentables disponibles; implementando el programa Sheltering and Temporary Essential Power para hacer habitables los hogares que necesitan arreglos menores; usando propiedad del estado y federal; usando la asistencia de vivienda directa en la forma de viviendas certificadas por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en inglés); y la rehabilitación de estructuras existentes.  Sin embargo, estos programas solo son útiles si las personas están al tanto de su existencia.

Los especialistas en Relaciones Comunitarias de FEMA y los miembros del cuerpo de FEMA – más de 650 personas – fueron de puerta en puerta reuniéndose con 86,000 personas para ofrecer información importante sobre cómo solicitar asistencia por desastre de FEMA y otros tipos de programas de asistencia disponibles. Al día de hoy, más de 46,000 familias en New Jersey se han beneficiado de esta asistencia.

Miembros de los Cuerpos de FEMA hablan con los sobrevivientes

Sea Bright, N.J., 11 de noviembre de 2012 – Amy Butterfield y Sergio Tundo, miembros del cuerpo de FEMA, conversan con el voluntario Jason Young para asegurarse que el dueño de la propiedad estuviese recibiendo toda la asistencia necesaria después de que el huracán Sandy destrozó la gran mayoría de la isla.

Además, en los diferentes condados podemos encontrar 33 Centros de Recuperación por Desastres que están disponibles y abiertos al público. En estos centros puede recibir ayuda inscribiéndose para solicitar por asistencia y respuestas a sus preguntas – alrededor de 25,000 personas ya los han visitado. Representantes del servicio de atención al cliente de la Administración de Pequeños Negocios de los Estados Unidos (SBA, por sus siglas en inglés) también están disponibles, procesando solicitudes para sus préstamos por desastre con bajos intereses. En 10 ubicaciones a través del estado de New Jersey también están disponibles los Centros de Recuperación de Negocios de SBA para asistir a los propietarios de negocios elegibles a solicitar préstamos por desastres para cubrir sus pérdidas por daños físicos y otros costos relacionados a perdidas por el desastre. El programa de asistencia por desastres de SBA ofrece préstamos con bajos intereses a propietarios, inquilinos y negocios de todo tamaño. Al día de hoy, SBA ha aprobado 321 préstamos para hogares y negocios que suman a una cantidad de más de $21 millones de dólares.

El Personal de FEMA habla con sobrevivientes

Jersey City, N.J., 21 de noviembre de 2012 – Un sobreviviente del huracán Sandy recibe información de los especialistas en mitigación de FEMA, Doris Maldonado y Tony Hathcock, en el Centro de Recuperación por Desastres del condado de Hudson en el museo de Jersey City.

A la misma vez, nuestra división de Asistencia Pública está llevando a cabo reuniones con autoridades el gobierno local a través del estado para procesar sus solicitudes de dinero para cubrir los costos del desastre. Estos costos pueden incluir costos por tiempo extra a costos por los arreglos a edificios públicos destrozados por el huracán. Estamos colaborando con el estado de New Jersey para poder anticipar y cubrir las necesidades. De aquí en adelante, según la situación cambia, es importante que continuemos trabajando de cerca para enfrentar los nuevos retos que surjan. FEMA no solo ha trabajado con colaboradores a nivel federal, estatal, local y voluntario, sino que también nos hemos unido al sector privado para que New Jersey pueda recuperarse tras el paso de Sandy. Busque a nuestro personal de mitigación de FEMA en su tienda local de reparaciones al hogar para sugerencias sobre cómo reconstruir su hogar de una manera más resistente, segura e inteligente.

Personal de FEMA en Home Depot

West Long Branch, N.J., 28 de noviembre de 2012 – Especialistas en Mitigación de Peligros están presentes en varias localizaciones de Home Depot para responder a preguntas sobre técnicas de construcción que puedan reducir daños en futuros desastres.

A nuestras comunidades del “fuerte” New Jersey: te has enfrentado a la tormenta más devastadora en tu historia. A pesar de esto, la esperanza y el deseo de restauración prevalece en New Jersey. Me inspiran todos los días con su espíritu de unidad y orgullo, las horas de su tiempo que han dado a organizaciones voluntarias, sus donaciones para los sobrevivientes locales, y sobre todo, su sentido de hermandad. Gracias por todo lo que hacen. Estoy seguro de que se recuperarán, y restaurarán – y de que juntos podremos reconstruir la comunidad.

Esta historia no ha terminado. FEMA permanece presente para enfrentar los retos que quedan y los que estén por venir, pero se necesita de la comunidad entera para poder restaurar a New Jersey.

Juntos estamos limpiando los vecindarios y cooperando para que los niños puedan regresar a las escuelas. Los líderes estatales y locales están comprometidos con los esfuerzos de recuperación de la costa de New Jersey.

Tienen todo mi apoyo.

Podemos recordar lo que hemos perdido, pero nunca olvidemos lo que hemos logrado juntos para restaurar a New Jersey. Manténgase fuerte, New Jersey.

-Mike

Un miembro integral del equipo y los esfuerzos de recuperación: el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano

El Secretario Donovan en una conferencia de prensa

Lincroft, N.J., 16 de noviembre de 2012 – El Secretario Shaun Donovan, del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, en presencia de la Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional Gina Napolitano y el Senador de N.J., se dirige a la prensa durante una conferencia de prensa sobre los esfuerzos de recuperación tras el huracán Sandy.


As we often say at FEMA, successful emergency management requires a team effort.  Without question, the importance of teamwork has never been more evident as the recovery to Hurricane Sandy continues.  At the direction of President Obama, FEMA continues to coordinate the federal government’s efforts in a coordinated way that reaches disaster survivors.  Whether it’s the U.S. Army Corps of Engineers helping with debris removal, the Environmental Protection Agency advising survivors on mold removal, or the Small Business Administration helping affected business owners get their doors open quickly – FEMA continues to leverage the expertise of our federal partners to make a lasting impact.

Another important partner on the team is the Department of Housing and Urban Development (HUD).  After many disasters, FEMA works closely with HUD to ensure those impacted by the disaster have safe housing options if their residence was damaged or destroyed.

Last week, President Obama announced that he asked Housing and Urban Development Secretary Shaun Donovan to continue to work closely with Governors, mayors and local officials of New Jersey and New York as they begin the process of identifying redevelopment plans for affected communities.  This announcement further links FEMA’s role in disaster recovery with HUD’s role in redevelopment, ensuring the two agencies will continue to work closely together.  As long term recovery needs are identified, HUD will lend expertise in translating those needs into solutions that work for disaster survivors. 

If you’re a disaster survivor, the President’s announcement does not change the process of applying for assistance from the federal government.  FEMA will continue to administer federal disaster assistance, so it’s important to apply through FEMA if you have been impacted by Hurricane Sandy.  You can apply for assistance by visiting www.disasterassistance.gov or by calling 1-800-621-3362 (FEMA). 

Again, FEMA will continue to lead the federal government’s recovery efforts in response to Hurricane Sandy, and a great way to keep up with the progress is through this blog, the FEMA Sandy Facebook and Twitter accounts, or at www.fema.gov/sandy.  You can also follow HUD’s Hurricane Sandy recovery efforts on their website.

Reunion en las oficinas de FEMA en New Jersey
 

Lincroft, N.J., 16 de noviembre de 2012 – La Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y el Secretario del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, Shaun Donovan, junto con miembros del Congreso, saludan a empleados de FEMA en la oficina de donde se coordinan los esfuerzos de recuperación tras el paso de Sandy.

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