El Cuerpo de FEMA, ampliando las oportunidades disponibles para los jóvenes

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En agosto, FEMA introdujo un programa que desarrolló con la Corporación para el Servicio Nacional y Comunitario (CNCS, por sus siglas en inglés) llamado el Cuerpo de FEMA. Está compuesto de personas jóvenes entre las edades de 18-24 años, muchas quienes han mostrado interés en seguir una carrera en el manejo de emergencias. Hemos enviado miembros del Cuerpo de FEMA para ayudar con las operaciones como parte de nuestra respuesta ante el huracán Sandy. A continuación, Elizabeth McSherry, de 22 anos, comparte la historia de su experiencia trabajando en Nueva York.

New York, N.Y., 1 de diciembre de 2012 -- El Coordinador Federal de FEMA Michael Byrne, a la derecha, se reúne con miembros del Cuerpo de FEMA a bordo del Buque de Entrenamiento Empire State VI, que está anclado en el East River junto al Throgs Neck Bridge.

Nueva York, N.Y., 1 de diciembre de 2012 – El Coordinador Federal de FEMA Michael Byrne, a la derecha, se reúne con miembros del Cuerpo de FEMA a bordo del Buque de Entrenamiento Empire State VI, que está anclado en el East River junto al Throgs Neck Bridge. El buque da alojamiento a los voluntarios del Cuerpo de FEMA y otros grupos federales que han asistido a la zona para ayudar con los esfuerzos de recuperación tras el paso del huracán Sandy.

Tuve la buena fortuna de tener una niñez especial. Mis padres eran buscadores de tesoros y pase gran parte de mi niñez viajando en barco por las Bahamas. Al mirar atrás, a veces me siento como que no valore esos años como debía; nunca pensé que el barco en el que viví seria elevado y tirado en el patio de otro. Pero en 1998, cuando el huracán George azotó, eso fue exactamente lo que pasó. En aquel entonces no me imaginaba que ahora, 14 años después, estaría trabajando para ayudar a las víctimas de un desastre, como lo fui yo en aquel entonces.

Mi trabajo con el Cuerpo de FEMA comenzó en Vicksburg, Mississippi y Anniston, Alabama, donde cursé entrenamientos de Americorps y FEMA, respectivamente. De ahí, viaje con mi equipo a Baton Rouge, Louisiana para dar apoyo a los esfuerzos de respuesta tras el paso del huracán Isaac.

Mi trabajo en Baton Rouge consistía de llamar a los sobrevivientes de desastre para dejarles saber que nos encontrábamos trabajando arduamente para buscarles recursos que les pudiesen ayudar. Después de marcar página tras página de números telefónicos, me tocó hablar con una señora mayor cuyo hogar había sufrido muchos daños como resultado de la tormenta. Estaba nerviosa que fuese a estar frustrada, pero en vez de escuchar el tono de voz de una persona molesta por la línea, me sorprendió oír a una persona que estaba muy agradecida de saber que nos encontrábamos trabajando para ayudarle. Una simple llamada puede hacer una gran diferencia.

Lincoft, N.J., 29 de noviembre de 2012 – Miembros del Cuerpo de FEMA de todo departamento han sido enviados para dar apoyo a los esfuerzos de recuperación tras el paso del huracán Sandy.

Lincoft, N.J., 29 de noviembre de 2012 – Miembros del Cuerpo de FEMA de todo departamento han sido enviados para dar apoyo a los esfuerzos de recuperación tras el paso del huracán Sandy.

En Nueva York, trabajando en la respuesta tras el paso del huracán Sandy, me continué encontrando con personas que sirven como inspiración. Estudie antropología en la universidad, y me encantan las culturas. Estoy especialmente cautivada por la gran diversidad de culturas que se encuentran en Nueva York. En Rockaways, donde he vivido gran parte de mi vida, he conocido personas de diferentes regiones geográficas, economías, profesiones, y religiones. Simplemente yendo de puerta en puerta y conociendo a las personas, me he puesto aun más consciente de la increíble mezcla de culturas de Nueva York. Y es increíble la manera en la que las diferentes comunidades se unen para formar la ciudad.

Durante mis primeros días, me asignaron la tarea de visitar los vecindarios y conversar con los sobrevivientes en Broad Channel, Rockaway. Nos encontramos con varios sobrevivientes que nos hablaron sobre un hombre del área que está en silla de ruedas. Al llegar a su hogar, nos sorprendimos de no solo encontrarlo en buena salud, sino que él mismo ha estado ofreciendo comida, agua y hasta alojamiento a los vecinos que perdieron todo. El hecho de que a pesar de que su propio hogar sufrió daños por las inundaciones este hombre ha abierto sus puertas para ayudar a otros, nos dejo sin palabras.

En Breezy Point fue otro lugar donde sentí esa fuerte sensación de comunidad. Muchos estaban agradecidos de vernos y se sentían aliviados de poder hablar con alguien. Una de las personas con las que hable fue un hombre grande y fuerte que se quejaba de lo que él y su comunidad habían sufrido, pero cuando le pregunte si había solicitado asistencia, me dijo que no le interesaba. Yo creo que era su orgullo lo que le impedía solicitar. Más tarde, cuando fuimos a trabajar a uno de los Centros de Recuperación por Desastres, vi al mismo hombre esperando. No solo estaba allí para conseguir información para sí mismo, sino que tenia consigo una lista de otras personas para quienes iba a solicitar información.

En el mes y medio que mi equipo trabajo en Nueva York, el progreso del que fui testigo fue increíble. Aunque al final del día estábamos agotados por todos los trabajos que habíamos realizados, estamos conscientes de que todo vale la pena cuando te das cuenta que has jugado un papel, por más pequeño que sea, en un esfuerzo de recuperación de tal magnitud.

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Fecha de la última actualización: 
15/03/2013 - 14:43
Posted on Vie, 21/12/2012 - 13:41
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